El Fondo Monetario Internacional (FMI) aseguró que los riesgos que atravesará el programa con la Argentina siguen siendo “elevados” —aunque están “más equilibrados”— a corto plazo y los justificó debido al contexto internacional y las tensiones geopolíticas, y ante la incertidumbre política que generará la elección presidencial de 2027 en la Argentina.
El organismo destacó además que la fuerte dolarización del año pasado respondió, además de a la incertidumbre electoral, a la decisión del Gobierno de no comprar reservas, lo que le hizo incumplir su meta. Destacó el cambio, en ese sentido, que impulsó el oficialismo este año. Además, remarcó el compromiso de la gestión libertaria con “el fuerte ancla fiscal” y que la transformación del país en un exportador de energía le permitió capear de mejor manera la crisis en Medio Oriente, aún sin resolución.
Además, el Fondo celebró los triunfos legislativos del Gobierno y los acuerdos comerciales sellados, y dijo que se cumplieron la mayoría de las metas estructurales. “Las autoridades continúan progresando”, se afirmó.
“Los riesgos a corto plazo para las perspectivas están más equilibrados, pero siguen siendo elevados, ya que las condiciones financieras globales más restrictivas debido al aumento de las tensiones geopolíticas y las incertidumbres políticas antes de las elecciones presidenciales de 2027 podrían pesar sobre la implementación del programa”, advirtió el organismo multilateral, que presentó esta noche el llamado staff report, la letra chica del informe elaborado por el equipo encargado del caso argentino.
El ministro de Economía, Luis Caputo, había dicho que, para él, el llamado “riesgo kuka” era cero. Sin embargo, reconoció -ante la evidencia de un freno en la baja del riesgo país- que el mercado asignaba una probabilidad de que el kirchnerismo pudiera volver a dirigir el país. El funcionario además había anticipado que los comicios del año que viene serían “un paseo por el parque” y que Javier Milei ganaría “por paliza” en primera vuelta.
El jueves pasado, el directorio había anunciado la aprobación de la segunda revisión del acuerdo con la Argentina y destrabó un desembolso inmediato de US$1000 millones. Con ese giro, los desembolsos acumulados bajo el acuerdo de Facilidades Extendidas (EFF) alcanzaron unos US$15.800 millones, sobre un total previsto de US$20.000 millones aprobado en abril de 2025.
Entonces, en un comunicado, el organismo que dirige Kristalina Georgieva, pero con apreciaciones directas del board, había destacado la necesidad de acelerar la acumulación de reservas para afrontar con mayor margen eventuales shocks y reiterado un pedido para que el país recupere acceso a los mercados para comenzar a reducir la elevada exposición del organismo.
Más allá de las dudas planteadas, el Fondo fue elogioso con el programa de estabilización que lleva adelante la Argentina, aunque puso peros. “Las autoridades continúan progresando en la estabilización de la economía, aunque las incertidumbres políticas durante 2025 ralentizaron temporalmente el crecimiento y el proceso de desinflación”, dijeron.
En el FMI afirmaron que la estabilidad sigue estando apuntalada por “el fuerte ancla fiscal”, junto con nuevos ”refinamientos del marco monetario y cambiario», que también están ayudando a la Argentina». Recalcaron que, siendo ahora un exportador neto de energía, pudo “capear el impacto de la guerra en Medio Oriente”. Además, también se reconoció la capacidad, luego del triunfo electoral de octubre pasado, de obtener triunfos legislativos para sacar adelante el presupuesto 2026, la Ley de Inocencia Fiscal y la Ley de Modernización Laboral», y celebró la desregulación, la apertura y los acuerdos comerciales con los Estados Unidos y la Unión Europea. “Estos esfuerzos resultaron en una reciente mejora de la calificación crediticia”, indicaron.
“El desempeño del programa fue mixto hasta finales de 2025, con retrasos en la recomposición de reservas que, al interactuar con la incertidumbre política, pesaron sobre la posición externa de la Argentina”, destacaron en el sumario ejecutivo del staff report los técnicos del Fondo, que rescataron, como en el comunicado del jueves, que se cumplieron las metas fiscales de 2025, pero que se incumplió la de acumulación de reservas —por lo que se pidió un waiver—, “lo que reflejó en gran medida un aumento en la dolarización antes de las elecciones”. Se trata de una interpretación distinta a la del Gobierno.
“Los ajustes posteriores al marco monetario y cambiario, incluyendo la introducción de un programa de compra diaria de reservas, están comenzando a corregir las desviaciones anteriores, con el BCRA comprando alrededor de US$7500 millones desde el inicio de 2026. Se cumplieron la mayoría de los objetivos estructurales, y dos se retrasaron por razones técnicas», indicaron.
El Fondo proyectó que la economía se expandirá aproximadamente un 3,5% en 2026 y que el año terminará con una inflación “cayendo a alrededor del 25%. Si bien es un descenso frente al año pasado, se trata de un nivel general de precio que más que duplica a la inflación prevista en el presupuesto que elaboró Economía para 2026 (10,1%).
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