La UFI Delitos contra la Propiedad hizo allanamientos en Rawson, Pocito y Rivadavia. También secuestró dos vehículos que serían clave para la causa.
La investigación por el asalto sufrido por Livio Comastri en su vivienda de Rivadavia sumó cuatro personas mayores de edad detenidas y el secuestro de dos vehículos que, según la causa, estarían vinculados con el hecho. La medida fue informada por la UFI Delitos contra la Propiedad, que mantiene abiertas las diligencias para determinar el grado de participación de cada sospechoso. En paralelo, se dispusieron allanamientos en domicilios de Rawson, Pocito y Rivadavia.
Identificación de sospechosos Los detenidos fueron identificados como Daniel Alejandro Cortez, Omar Fermín López, Isaías Joel González y Axel Emanuel Cristofoletti Quintero. Además de las detenciones, se requirió el secuestro de elementos de interés para la causa en cuatro domicilios. La investigación incluyó el análisis de registros fílmicos y otras tareas que permitieron individualizar dos rodados presuntamente usados en el episodio.
Vehículos bajo pesquisa Los automóviles señalados son una Renault Trafic blanca y un Peugeot 206 color champagne. Ambos quedaron alcanzados por las medidas judiciales, en un expediente que procura establecer si fueron utilizados durante el asalto. Ese punto resulta central para reconstruir el recorrido de los presuntos autores y contrastar sus movimientos con otros elementos reunidos por la fiscalía.
El caso se remonta a la madrugada del domingo 11 de octubre, cuando tres personas habrían ingresado a una vivienda de Rivadavia, agredido a uno de sus ocupantes y exigido dinero antes de sustraer distintos elementos. Durante el ataque, Carlos Alberto Comastri, de 44 años, fue golpeado con una barreta de hierro. También habrían amenazado con un arma de fuego a integrantes de la familia y reclamado una suma de 500.000 dólares, de acuerdo con los datos que trascendieron en los primeros días de la pesquisa.
Hipótesis en evaluación La fiscal coordinadora Claudia Salica había indicado que existían indicadores de un posible estudio previo de la familia, por lo que los investigadores buscaban determinar qué información manejaban los atacantes antes de ingresar a la propiedad. Esa línea de trabajo sigue abierta y forma parte de las variables que la fiscalía intenta corroborar con los elementos secuestrados y los registros incorporados al expediente. Comastri fue trasladado a un centro de salud, quedó internado bajo observación y luego recibió el alta médica, con controles neurológicos posteriores.
La causa continúa a cargo de la UFI Delitos contra la Propiedad, bajo la coordinación de Claudia Salica. Con las detenciones y el secuestro de los vehículos, la investigación avanza hacia la definición de responsabilidades penales y la eventual atribución de roles dentro del hecho. El próximo paso es la producción y evaluación de nuevas pruebas para sostener o descartar las hipótesis construidas hasta ahora.

