Porque, seamos honestos, si hablamos de política territorial y dejamos afuera a quienes tienen que caminar los barrios, atender vecinos, inaugurar obras, resolver problemas y escuchar reclamos todos los días, es como armar un equipo de fútbol y olvidarse de poner jugadores.
Daniela planteó que los intendentes deberían estar en el centro de las decisiones. Y no parece una idea tan descabellada, después de todo, son los que tienen el teléfono prendido las 24 horas. El vecino no llama al dirigente que vio una vez en una reunión, llama al intendente. Y generalmente no lo llama para felicitarlo por el clima.
Uno pide una luminaria, otro reclama el arreglo de una calle, otro pregunta por una obra y siempre aparece alguien con el legendario, “Ya que estás, ¿no se podrá hacer también esto?”, y ahí empieza otra obra, otra reunión y probablemente otro café. En ese contexto, darle protagonismo a los intendentes dentro del PJ puede ser, al menos, una forma bastante lógica de mirar la política desde el territorio y no solamente desde los escritorios.
Además, hay algo interesante: mientras el debate político empieza a moverse y cada uno acomoda sus fichas, en Chimbas hay una gestión que sigue con proyectos y obras en marcha. Polideportivo techado, obras, planificación y objetivos para los próximos meses, una cosa es hablar de lo que se quiere hacer y otra es tener que explicar todos los días cuándo se termina.
Y después está la pregunta inevitable: ¿qué pasa con la reelección?, por ahora, Daniela no apura los tiempos, lo conversa en familia. Y eso también tiene su cuota de realismo, antes de discutir una candidatura en el PJ, hay que superar la primera interna, la de sus hijas. Cualquiera puede salir a decir “vamos por todo”, pero después llega a casa y escucha, ¿Otra vez vas a meterte en política?, ahí se termina cualquier encuesta.
En definitiva, más allá de candidaturas y nombres propios, hay una discusión que seguramente va a seguir: qué PJ se viene, quiénes van a tener voz y cuánto peso tendrá el territorio en las próximas decisiones. Y en esa conversación, los intendentes parecen tener bastante para decir. Después vendrán las reuniones, las fotos, los cafés, los mensajes de WhatsApp a cualquier hora y, seguramente, alguna que otra discusión de esas que empiezan diciendo “tranquilos, estamos entre compañeros”.
La política sanjuanina vuelve a ponerse interesante, y si algo quedó claro es que, cuando se habla de reorganizar el peronismo, los que están todos los días en la calle difícilmente puedan quedar afuera de la conversación.
Ahora habrá que esperar los próximos capítulos, en política, como en las series, uno dice “ya está, entendí todo”, y al día siguiente aparece un personaje nuevo, cambia el argumento y hay que arrancar otra temporada.

