WASHINGTON.- En medio de la reciente escalada entre en Medio Oriente, el conflicto que provocó una crisis energética de escala global, un nuevo repunte de la inflación en Estados Unidos -fue de 4,2% interanual en mayo, un pico en tres años-, fogoneado por el aumento de los combustibles, le sumó presión al presidente Donald Trump a medida que se acercan las cruciales elecciones de medio término del 3 de noviembre.
El dato de inflación difundido esta mañana por el Departamento de Trabajo, el más elevado desde abril de 2023, marcó una aceleración respecto al 3,8% interanual que se había registrado en abril, lo que marcó así el tercer aumento consecutivo de un índice que golpea a los consumidores norteamericanos.
La suba fue impulsada por el alza de los precios de la energía, un impacto directo de la guerra con Irán y el bloqueo del estratégico estrecho de Ormuz, por donde antes de que estallara el conflicto con el operativo militar conjunto de Estados Unidos e Israel transitaba un quinto del suministro mundial de crudo y gas.
El precio promedio de la nafta regular se situó en 4,15 dólares por galón (equivalente a 3,78 litros) el miércoles, según la Asociación Automovilística Estadounidense (AAA, por sus siglas en inglés), más de un dólar por encima de lo que costaba hace un año. Semanas atrás, el precio promedio había alcanzado los 4,60 dólares (un máximo en cuatro años), con algunos estados en los que merodeó los 6 dólares.
La difusión del dato de inflación de mayo podría fortalecer la idea de la Reserva Federal (Fed) -que la próxima semana mantendrá una nueva ronda de votación-de mantener sin cambios las tasas de interés en lo que resta del año, según los analistas.
En la medición mensual, los precios generales tuvieron un incremento del 0,5%, tras los aumentos de 0,6% en abril y de 0,9% en marzo. El informe oficial señaló que al excluir las categorías volátiles de alimentos y energía, los precios subyacentes aumentaron 2,9% en mayo respecto al año anterior, frente al 2,8% de abril.
El tercer mes consecutivo con un aumento de la inflación impacta políticamente de lleno en Trump y su Partido Republicano, que en noviembre pondrá en juego su control del Capitolio en su pulseada con los demócratas, una elección clave que podría redefinir el segundo tramo del mandato del presidente.
Trump, que hizo campaña en 2024 con la promesa de bajar la alta inflación de la gestión de Joe Biden, enfrenta los peores registros de aprobación de su gestión económica.
De acuerdo a una encuesta publicada el martes por The Economist/YouGov, el 63% de los estadounidenses desaprueba la gestión económica del líder republicano y solo el 29% la aprueba, ya sea total o parcialmente. El índice neto de -34 puntos es el nivel más bajo en cualquiera de sus mandatos (2017-2021 y 2025 a la actualidad).
Pese al dato negativo, la Casa Blanca buscó presentar el informe de inflación como una señal de que la agenda económica del Trump está dando “resultados significativos” para los norteamericanos.
El vocero Kush Desai reconoció las “perturbaciones temporales” derivadas de la guerra en Medio Oriente, pero destacó algunas de las cifras positivas del informe del Departamento de Trabajo. “Los precios de los medicamentos recetados, los productos lácteos y los autos, así como los de los seguros médicos, continúan bajando gracias a las políticas de la administración Trump”, afirmó.
Sin embargo, otro informe del Departamento de Trabajo publicado el miércoles reveló que, en mayo, la inflación superó el aumento interanual de los salarios por segundo mes consecutivo, otra señal de alarma para el gobierno.
Los ingresos por hora ajustados a la inflación cayeron 0,7% interanual en mayo, tras haber bajado 0,3% en abril, lo que marca una degradación del poder adquisitivo de los hogares y el riesgo de que en el futuro se ralentice el crecimiento económico, advirtieron los economistas. Más de la mitad del aumento del Índice de Precios al Consumidor (IPC) se debió por los mayores costos de la energía.
El informe oficial de este miércoles se publicó luego de que la semana pasada se informara que la economía norteamericana registró por tercer mes consecutivo un crecimiento del empleo superior a lo previsto, con la tasa de desocupación estable en 4,3%.
Terminar la guerra y estabilizar los mercados energéticos es un objetivo central de Trump para frenar la caída en sus índices de aprobación, aunque la reciente escalada en Medio Oriente -con ataques cruzados entre Washington y Teherán- dificultan las posibilidades de sellar un acuerdo de paz.
Los expertos prevén que, aunque el conflicto se resolviera pronto, los aumentos de precios se mantendrían durante varios meses, a medida que se restablece el flujo energético en el estrecho de Ormuz y se recuperen las instalaciones atacadas en Medio Oriente.

