En San Juan ya no se habla del clima, de la cosecha ni del precio del asado. El tema es Karina Milei que podría aterrizar en la provincia y, de paso, hacer algo más entretenido que hablar de minería, hablar de política. La excusa formal es la Expo Minera 2026, ese evento donde todos sonríen, hablan de inversiones millonarias y nadie dice “macroeconomia» ni aunque se les caiga un lingote en el pie. Pero claro, en Argentina nunca hay “solo eventos”: siempre hay operetas, especulaciónes y vino con rosca.
Detrás del casco minero y la sonrisa institucional, aparece el verdadero mineral en disputa, un posible acercamiento entre Karina Milei y Marcelo Orrego, y entre Marcelo Orrego y José Peluc, que se muestran los dientes y se gruñen desde hace años. Y ahí sí, la cosa se pone más interesante que una interna peronista con micrófono abierto. Se comenta en el barrioque que podría haber reunión, otros lo niegan, y algunos dicen “solo charla institucional”. Lo mismo que en Hollywood «Solamente somos amigos, y los dos tienen el pelo mojado.
En los pasillos de la política sanjuanina se escucha el clásico remix electoral; “¿Se viene acuerdo?”, ¿Van juntos en 2027?, ¿Es amor o es estrategia?”. Nadie sabe, pero todos opinan, que es el verdadero deporte nacional. El contexto ayuda, porque libertarios y orreguistas vienen tirándose mordiendose desde hace rato, pero aparece la palabra mágica; minería + dólares + inversiones. Ahí las diferencias ideológicas se vuelven más flexibles Paletta y Herrera mirando el penal contra Boca que no cobraron. Y si encima aparece una foto juntos, listo. Se activa el modo “analista político de sobremesa” que cobra miles de millones de pesos para aconsejar el tipo de campaña que todo el mundo en la provincia sabe que se va a hacer.
En San Juan, una imagen vale más que mil palabras, y mil operaciones de uno contra el otro y del otro contra uno. Karina viene por la minería, pero podría llevarse algo tan valioso como el cobre de Vicuña (sobre el cual ella y Toto Caputo demostraron un apoyo total) ; se puede llevar un acuerdo político en bruto. En política argentina, como en el amor adolescente, hasta que no queda grabado en un árbol tu nombre y el de ella dentro de un corazón nada es seguro.

