La eliminación de Rosario Central de la Copa Libertadores culminó de la peor manera: hinchas del Canalla y Corinthians se enfrentaron en las tribunas del Neo Química Arena y la Policía Militar de San Pablo respondió con una feroz represión contra los argentinos.
Los incidentes arrojaron un saldo de nueve detenidos: cinco personas del público visitante y cuatro del Timao. Todos fueron trasladados a la Delegación de Represión y Análisis de Delitos de Intolerancia Deportiva (Drade), en Barra Funda.
El encuentro contó con un gran operativo de seguridad desplegado desde la previa, pero todo explotó tras el pitazo final, cuando los simpatizantes del conjunto paulista se retiraban de la cancha y los de Central aguardaban la orden para dejar la tribuna.
Cinco hinchas de Rosario Central fueron detenidos en San Pablo.
Insultos cruzados y provocaciones de un lado y otro derivaron en la intervención de las fuerzas de seguridad, que respondieron de la forma más salvaje: palazos, corridas y vallas arrojadas fueron parte de una postal tan lamentable como repetitiva cada vez que un club argentino juega en suelo brasileño.

