El Estadio Azteca fue testigo de una jornada memorable que quedará marcada para siempre en la historia del fútbol de la CONCACAF. En un encuentro correspondiente a los dieciseisavos de final del Mundial 2026, México venció por 2-0 a Ecuador y desató la euforia de todo su público.
La clasificación azteca a la siguiente ronda se consumó gracias a la efectividad de sus atacantes, ya que Julián Quiñones abrió el marcador a los 22 minutos de la primera mitad y el experimentado Raúl Jiménez liquidó el pleito a los 31 minutos, también de la parte inicial. Con este resultado, el combinado dirigido por Javier Aguirre que sepultó un maleficio histórico que arrastraban todos los equipos de su región.
MUNDIAL 2026 16AVOS – MEXICO ECUADOR – GOL 1 Quiñones
Hasta este encuentro, la CONCACAF nunca había podido vencer a la CONMEBOL en un partido de eliminación directa en toda la historia de las Copas del Mundo. La racha negativa acumulaba cinco duelos previos donde los conjuntos sudamericanos siempre habían impuesto condiciones sobre los norteamericanos.
El primer antecedente se remontaba al Mundial de Uruguay 1930, cuando Argentina goleó en semifinales por 6-1 a Estados Unidos con anotaciones de Luis Monti, Alejandro Scopelli, Guillermo Stábile en dos ocasiones y Carlos Peucelle también por duplicado, mientras que Jim Brown decoró el resultado para los estadounidenses. Tuvieron que pasar varias décadas para un nuevo cruce, el cual se dio en el Mundial de 1994, cita en la que Brasil eliminó en octavos de final a Estados Unidos al ganarle por 1-0 con el solitario gol de Bebeto.
El resto de las frustraciones de la confederación fueron sufridas exclusivamente por el seleccionado mexicano. En el Mundial de Alemania 2006, el Tri estuvo muy cerca de la hazaña cuando Rafael Márquez abrió la cuenta, pero Argentina terminó imponiéndose por 2-1 en el tiempo extra de los octavos de final gracias al empate transitorio de Hernán Crespo y a una volea inolvidable de Maxi Rodríguez.
Cuatro años más tarde, en Sudáfrica 2010, la historia volvió a repetirse en la misma instancia y frente al mismo rival debido a que Argentina superó a México por 3-1 con un doblete de Carlos Tevez y un grito de Gonzalo Higuaín, haciendo estéril el descuento de Javier «Chicharito» Hernández.
El último antecedente de esta paternidad sudamericana se había registrado en el Mundial de Rusia 2018. En aquella oportunidad, el sueño azteca volvió a quedar trunco en la ronda de los dieciséis mejores cuando Brasil derrotó a México por 2-0 en octavos de final con los festejos de Neymar Jr. y Roberto Firmino.
Sin embargo, toda esa pesada mochila de estadísticas adversas quedó pulverizada en el césped del Coloso de Santa Úrsula, donde la actual generación mexicana plantó cara con autoridad y logró escribir una página dorada e inédita para el fútbol de su región.

