BEIRUT.– El grupo Hezbollah acusó este viernes a Israel de violar el alto el fuego con un ataque en el sur del Líbano que dejó dos muertos apenas se había extendido la tregua por tres semanas, y afirmó que tenía derecho a responder.
El ataque israelí sucedió poco después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara una extensión del impasse entre las dos fuerzas, en el segundo frente de guerra del conflicto más amplio con Irán.
El Ministerio de Salud libanés precisó en un comunicado que el ataque tuvo como objetivo la localidad de Touline, y relativiza el anuncio que Trump había formulado con fanfarrias en su cuenta de Truth Social tras recibir a los embajadores del Líbano y de Israel en la Casa Blanca.
El diputado de Hezbollah Ali Fayyad dijo que “es esencial señalar que el alto el fuego carece de sentido a la luz de la insistencia de Israel en cometer actos hostiles, incluidos asesinatos, bombardeos y disparos», así como su demolición de pueblos y ciudades en el sur.
Las hostilidades entre Hezbollah e Israel se activaron el 2 de marzo, cuando el grupo islamista abrió fuego en apoyo de Irán en la guerra regional y se abrieron los combates. El alto el fuego en el Líbano surgió al margen de la tregua de Washington con Teherán, una pausa igualmente frágil.
El alto el fuego mediado por Estados Unidos, que entró en vigor el 16 de abril y fue extendido el jueves, ha dado lugar a una reducción significativa de las hostilidades, aunque Israel y Hezbollah siguieron intercambiando ataques en el sur de Líbano, donde Israel mantiene soldados en lo que dio en llamar una “zona de seguridad”.
“Cualquier agresión israelí contra cualquier objetivo libanés, independientemente de su naturaleza, da a la resistencia el derecho a responder de forma proporcionada», dijo Fayyad.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, acusó inversamente a su enemigo Hezbollah de intentar sabotear el proceso en curso hacia una “paz histórica” entre Israel y el Líbano, y se dijo en libertad de acción “contra cualquier amenaza, incluidas las emergentes”.
“Atacamos ayer y atacamos hoy. Estamos decididos a restablecer la seguridad para el pueblo del norte», señaló Netanyahu en el mismo mensaje. “Les prometí que cambiaríamos el panorama de Medio Oriente, y eso es precisamente lo que estamos haciendo”, añadió.
La Oficina de Derechos Humanos de la ONU (OACDH), declaró este viernes que documentó una serie de ataques contra civiles en zonas pobladas y edificios residenciales del Líbano e Israel que podrían constituir graves violaciones del Derecho Internacional Humanitario.
El informe abarca las tres primeras semanas de la escalada comenzada a principios de marzo, con un ataque inicial de Hezbollah seguido de una ofensiva israelí a gran escala. Desde entonces, casi 2500 personas murieron en el Líbano, en medio de desplazamientos generalizados en el sur del país y graves daños a la infraestructura civil.
La OACDH documentó varios casos en los que los ataques israelíes alcanzaron, y en algunos casos destruyeron, edificios residenciales de varios pisos, matando a familias enteras en el Líbano, lo que puede constituir graves violaciones del Derecho Internacional Humanitario, dijo el vocero de la organización, Thameen Al-Kheetan.
El informe cita el ejemplo de un ataque israelí el 8 de marzo que alcanzó un edificio residencial de varios pisos en la localidad de Sir el-Gharbiyeh, en la provincia de Nabatiyeh. El ataque causó la muerte de al menos 13 civiles que se encontraban dentro del edificio, entre ellos cinco mujeres, cinco hombres, dos niños y una niña.
La oficina señaló que incidentes como este suscitaron preocupación sobre el cumplimiento de los principios de distinción, proporcionalidad y precaución en los ataques, según el Derecho Internacional Humanitario.
El informe también indica que Hezbollah lanzó cohetes no guiados que carecían de la precisión necesaria para alcanzar objetivos militares específicos y que dañaban edificios y otras infraestructuras civiles en Israel, lo que probablemente también violaba el Derecho Internacional Humanitario.
Si bien la oficina señaló que las fuerzas israelíes habían emitido notificaciones, incluidas advertencias generales de evacuación, antes de algunos ataques en el Líbano, identificó casos en los que las advertencias no se emitieron, fueron ineficaces o impidieron que muchos civiles evacuaran de forma segura.
Por otra parte, la ONU también señaló este viernes que los ataques contra periodistas podrían constituir crímenes de guerra si fueran deliberados. Un ataque israelí el miércoles mató a la periodista libanesa Amal Khalil e hirió a la fotógrafa Zeinab Faraj, en el sur del Líbano.
Agencias AFP, ANSA y Reuters

