Boca sufrió un mazazo al despedirse de la Copa Libertadores en fase de grupos y la primera víctima del papelón es nada menos que Claudio Úbeda, quien no continuará como entrenador del equipo pese a la falta de anuncio oficial.
El Sifón no había dado precisiones al respecto tras la derrota con Universidad Católica y se limitó a declarar: «¿Mi continuidad? No es momento para hablar de eso. Tenemos que reunirnos, hablar y después sí tomar una decisión».
El cónclave con el presidente Juan Román Riquelme no se dio, pero la decisión está tomada: sin resultados ni una idea de juego clara no hay argumentos para sostenerlo al mando del plantel.
El club no haría ninguna comunicación sobre el asunto ya que el 30 de junio termina su contrato y simplemente no se le renovará.
Una situción similar se había dado a comienzo de año cuando tras suceder a Miguel Ángel Russo se aguardaba que sea ratificado en el cargo, algo que nunca ocurrió al considerarlo innecesario por la vigencia del vínculo que culminará en un mes.

