El EPRE puso en marcha un plan extraordinario para ayudar a los hogares de San Juan que no pueden afrontar las facturas de electricidad acumuladas durante el invierno.
El vicepresidente del organismo, Roberto Ferrero, advirtió que la morosidad llegó al 3,5%, muy por encima del nivel considerado normal, cercano al 2%. Además, señaló que el consumo eléctrico provincial aumentó un 8% interanual y que las facturas más elevadas del invierno comenzaron a llegar entre septiembre y octubre.
Para evitar que las dificultades económicas deriven en cortes de suministro, los usuarios podrán financiar sus deudas en cuatro o seis cuotas, con una bonificación del 50% sobre la tasa de interés. El beneficio estará vigente hasta el 1 de diciembre de 2026.
En el caso de la tarifa social, el plan contempla hasta 12 cuotas sin interés y alcanza a unos 70.000 suministros.
Ferrero reconoció que el problema es serio y advirtió que actualmente unos 3.000 a 4.000 suministros son suspendidos en promedio por falta de pago. El objetivo del programa es evitar que esa cifra aumente.
El funcionario también señaló que un hogar que consume alrededor de 500 kWh mensuales puede afrontar una factura cercana a los $150.000 sin subsidios, inferior a $100.000 con subsidios nacionales y de unos $80.000 con tarifa social provincial.
“Lo peor sería que suspendan el servicio”, sostuvo Ferrero, al remarcar que una interrupción del suministro transforma un problema económico en un problema social.
Respecto de las conexiones clandestinas, aclaró que el robo de energía constituye un delito y puede derivar en una denuncia penal.
Fuente: Declaraciones de Roberto Ferrero, vicepresidente del EPRE, en La Ventana, 10 de septiembre de 2026.

