La Selección Argentina se presenta por segunda vez en el Mundial para enfrentar a Austria en el AT&T Stadium, en Dallas, por el Grupo J. Si el equipo de Lionel Scaloni consigue quedarse con los tres puntos, se asegurará la clasificación a dieciseisavos de final.
La albiceleste lidera su zona gracias a la goleada 3-0 a Argelia con triplete de Lionel Messi, mientras que los europeos vencieron 3-1 a Jordania en su debut.
Argentina presentó un cambio en su formación respecto al once que se impuso al elenco africano: Nahuel Molina reemplazará a Gonzalo Montiel en el lateral derecho.
Argentina comenzó el partido con su juego habitual de toques cortos, sin apresurarse para explotar los espacios en cuanto el rival lo permita y así a los tres minutos llegó un penal para la albiceleste.
Molina logró escapar de la marca por derecha, Messi abrió a la izquierda para Enzo Fernández y el hombre de Chelsea filtró el pase para dejar a Lautaro Martínez de frente al arco, quien recibió la infracción de Schlager y Posch.
El penal vía VAR sobre Lautaro Martínez.
El árbitro no sancionó la falta en primera instancia, pero tras ser convocado por el VAR marcó el tiro penal: Messi se hizo cargo de la ejecución y remató afuera.
A los 19 minutos, el 10 tuvo revancha tras la habilitación del Toro, se sacó un hombre de encima en el área y cuando estaba dispuesto a definir llegó Alaba para puntearle la pelota y evitar la caída de su arco.
Messi falló el penal en el inicio del partido ante Austria.
Sin embargo, el argentino nunca baja los brazos y a los 38′ escribiría su nombre en letras doradas en una nueva página de la historia de los Mundiales.
Messi abrió el juego a la izquierda para Medina, el lateral tocó de primera hacia atrás, Almada dejó pasar la pelota y Leo definió pegado al palo para convertirse en el máximo goleador de las Copas del Mundo y poner 1-0 al frente a la Selección.
Golazo de Messi para ser el máximo anotador en la historia de los Mundiales.
En el comienzo del segundo tiempo Cuti Romero sufrió un golpe y quedó sentido en la rodilla derecha, la misma que se había lesionado en Tottenham y que lo hizo llegar sin rodaje al Mundial.
Scaloni decidió no arriesgarlo pese a su pulgar arriba y envió a la cancha a Nicolás Otamendi en su reemplazo.

