El último parte médico oficial emitido desde la Clínica Zabala de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires confirmó que Emanuel Mammanapresenta una respuesta muy favorable al cuadro de neumotórax que padecía desde el pasado viernes, circunstancia que motivó su internación bajo rigurosa observación y permitió descartar por el momento cualquier intervención quirúrgica en sus costillas. Asimismo, los profesionales que supervisan su evolución indicaron que de mantenerse este panorama alentador en las próximas veinticuatro o cuarenta y ocho horas se le retirará de manera definitiva el tubo de drenaje pleural.
La actualidad contrasta de lleno con los momentos vividos inmediatamente después del 1-1 contra Newell’s en Rosario, instancia en la cual el zaguero experimentó un severo traumatismo en el hemitórax derecho con fracturas costales múltiples y un neumotórax que obligó a su traslado de urgencia al Sanatorio de la Mujer, donde fue sometido a una operación para colocarle un tubo de avenamiento pleural y debió permanecer alojado en el área de cuidados intensivos.
Ya estabilizado y enfocado plenamente en su rehabilitación, el propio futbolista rompió el silencio a través de sus redes sociales para volcar sus sensaciones mediante una emotiva carta pública: «Después de días muy difíciles, quería contarles que gracias a Dios hoy estoy mejor y que todo salió bien. Me tocó atravesar una situación muy dura y una lesión grave, pero por suerte hoy puedo estar escribiendo estas palabras».
En la misma línea, el referente del Fortín profundizó su agradecimiento hacia el entorno que lo acompañó en el momento más delicado de su carrera: «Quiero agradecer de corazón a toda la gente que estuvo atenta, que se preocupó por mí y que se tomó un minuto para mandarme un mensaje, una palabra de fuerza o una oración. Sentí muchísimo el cariño de todos. Un agradecimiento enorme y para toda la vida a los doctores y a todo el personal del Sanatorio de la Mujer de Rosario. Gracias por cómo actuaron, por cuidarme y porque fueron quienes me salvaron la vida. No tengo palabras suficientes para agradecerles».
Para cerrar su mensaje institucional y afectivo, el defensor no se olvidó de la institución porteña ni de su círculo íntimo: «También quiero agradecer a toda la gente de Vélez, que desde el primer momento hizo absolutamente todo para que las cosas salieran de la mejor manera, estando presentes y pendientes de cada detalle. Y especialmente a mi mujer y a mi familia. Desde el momento en que pasó todo, no dudaron ni un segundo en ir a estar conmigo, acompañarme, cuidarme y darme la fuerza que necesitaba en un momento tan difícil. Después de algo así, uno aprende a valorar todavía más la vida, la familia y a las personas que están cuando realmente las necesitás. Gracias a Dios por darme una nueva oportunidad y gracias de corazón a todos los que estuvieron conmigo. Ahora toca recuperarme, seguir adelante y volver más fuerte«.

