Cuarenta años después de haberse enfrentado con pantalones cortos sobre el césped del Estadio Azteca, Javier Aguirre y Hugo Broos volverán a mirarse a los ojos en el mismo escenario. Aquel 3 de junio de 1986, ante más de 110 mil almas, el mexicano de 27 años y el belga de 34 defendían las camisetas de sus países en el debut mundialista del Tri. El partido terminó con victoria azteca por 2-1 gracias a los goles de Fernando Quirarte y Hugo Sánchez, iniciando el camino hacia la mejor actuación histórica de México en una Copa del Mundo.
Hoy, el destino y una longevidad admirable los sitúa nuevamente frente a frente en el debut de México en el Mundial 2026, aunque esta vez la batalla se trasladará a los bancos. Aguirre asumirá su tercer proyecto mundialista con el Tri, mientras que Broos llegará como el estratega de Sudáfrica, tras haber clasificado a los «Bafana Bafana» por méritos deportivos luego de más de dos décadas de ausencias.
Mientras muchos de sus contemporáneos de 1986 se retiraron de la escena o cambiaron de rubro, tanto Aguirre como Broos lograron mantenerse en la élite absoluta del fútbol internacional. El «Vasco» forjó una carrera imponente con paradas en España, Japón, Egipto y Emiratos Árabes Unidos. Por su parte, el técnico belga hizo historia en su tierra natal y conquistó la Copa Africana de Naciones con Camerún en 2017 antes de iniciar la reconstrucción del fútbol sudafricano.
México vs Bélgica en 1986
Las circunstancias del reencuentro en 2026 calcen a la perfección con la narrativa de hace cuatro décadas. Nuevamente, Aguirre carga con la inmensa presión de liderar al equipo anfitrión ante su gente, y otra vez Broos aparece en el papel del estratega extranjero que buscará silenciar al imponente Estadio Azteca.
El entrenador de Sudáfrica reconoció la complejidad de jugar con el público en contra y los factores climáticos y de altura de la Ciudad de México, pero dejó en claro que su equipo no llega como un simple invitado a la fiesta y confía en dar la sorpresa. A pesar de las inevitables comparaciones, Broos descartó cualquier tipo de revanchal: “No hay revancha. La historia de hace 40 años vuelve, pero no tiene nada que ver con el partido. Simplemente quiero ganar como entrenador. El pasado quedó atrás”. Por su parte, Aguirre aseguró que: «Mañana puede ser un día histórico para muchos de nosotros. Difícilmente vivirán otro Mundial en México, estos chicos»: En tanto, comparó el debut del jueves con el estreno de 1986, equipo en el que jugó el actual DT de Sudáfrica.
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