Resulta que Cristina Kirchner tuvo un desencuentro con su apéndice (parece que hasta sus órganos internos quieren hacerle la contra) y terminó internada de urgencia en el Sanatorio Otamendi. Hasta ahí, una noticia de salud normal, si no fuera porque en Argentina hasta un estornudo político genera un hilo de Twitter de 40 kilómetros.
Entra en escena: Marcos Galperin (El «Rey Midas» de los envíos gratis).
Nuestro querido fundador de Mercado Libre, que mira la realidad argentina desde Uruguay (donde el mate es más caro pero los impuestos duelen menos), no pudo evitar hacer un «clic» en el botón de Retuit.
Compartió un mensaje que básicamente decía:
«Che, hay 59 hospitales que se llaman ‘Evita’, otros 35 que se llaman ‘Perón’ y como 17 con el nombre de ‘Néstor Kirchner’… ¡Pero a la hora de los bifes (o de las cirugías), terminamos todos en el Otamendi!» El análisis cómico de la situación:
- Marketing Sanitario: Es como si el dueño de McDonald’s fuera grabado comiéndose una ensalada de Starbucks. Galperin básicamente le dijo: «Mucho ‘Estado presente’, pero para el bisturí preferis el ‘Sector Privado Eficiente'».
- La logística de Galperin: Se nota que Marcos está acostumbrado a que las cosas lleguen rápido y a domicilio. Seguro pensó: «Si Cristina hubiera pedido un apéndice nuevo por Mercado Libre, le llegaba en 24 horas con envío Full, pero como fue por la vía pública, todavía estaría esperando el turno en el tótem».
- La Grieta de la Camisola: Ahora el país se divide entre los que dicen «Pobre señora, que se recupere» y los que están contando cuántos hospitales con nombres de próceres peronistas hay que pasar por delante antes de llegar a la Recoleta para atenderse en un privado.
- Feinmann y Milei se sumaron al pogo: No podían faltar. Eduardo Feinmann le deseó que se mejore (con una ironía que cortaba el acero) y Javier Milei andaba por ahí dándole like a todo lo que oliera a «casta usando medicina prepaga de lujo».
Cristina está «evolucionando sin complicaciones» (o sea, el apéndice ya fue debidamente expropiado), y Galperin sigue demostrando que, aunque no viva acá, su dedo índice es el «envío más rápido» de la política argentina. ¿Tendrá el Otamendi puntos de retiro de Mercado Pago para pagar la anestesia?!

