¿QUÉ PASÓ?, Parece que SE LES LLENÓ EL PANTALÓN DE DUDAS.
El mismísimo Luis «Tornado» Caputo tuvo que ir volando al Golden Center a pararse frente a los jefes de la Unión Industrial Argentina (UIA) con la sonrisa de compromiso y las rodillas temblando. ¿El motivo? El Gobierno se dio cuenta de que la economía se les estaba frenando a cero, las pymes estaban a medio segundo de levantar la persiana para siempre y en la calle no vuela un solo peso.
En pleno ataque de pánico macroeconómico, apretaron el botón rojo de emergencia y tiraron cuatro salvavidas desesperados para que el sector privado no se les termine de ir por el inodoro.
EL PAQUETE «POR FAVOR NO SE CAIGAN QUE NOS HUNDIMOS TODOS»
- 1. ¡Freno de mano al terror fiscal! En el Gobierno se dieron cuenta de que si ARCA (el fisco) le embargaba la cuenta a dos pymes más, no iba a quedar nadie vivo para pagar impuestos. Muertos de miedo por un colapso en cadena, suspendieron los embargos hasta mayo de 2027. ¡Congelaron los sabuesos antes de que devoren lo poco que queda en las arcas!
- 2. ¡Plan de cuotas de pura desesperación! Como nadie podía saldar las deudas, abrieron la manguera: corrieron el límite del plan de pagos de junio a octubre y metieron 18 cuotas para que las empresas no entren en rebeldía fiscal masiva. Prefieren cobrar en monedas hasta el 2028 antes que asumir que la gente ya no tiene con qué pagarles.
- 3. ¡Devuelvan las fichas que se nos viene la noche! Tenían a las pymes maniatadas con los saldos a favor (créditos de IVA y reintegros). Como el agua les llegó al cuello, dijeron: «¡Usen el 100% de ese saldo para pagar aduanas ya mismo!». Tuvieron que ceder la caja retenida porque la paralización del comercio exterior les daba pánico.
- 4. ¡Suelten los créditos antes de que se apague el motor! Para que las fábricas de autos no terminen convertidas en depósitos de telarañas, mandaron al Banco Nación a tirar créditos al 20% en 3, 4 y 5 años. Pusieron plata artificial en la calle a la fuerza para simular movimiento en las concesionarias.
¿EL VERDADERO DIAGNÓSTICO?
Caputo intentó camuflar el miedo echándole la culpa a la «incertidumbre de los bancos», pero el mensaje entre líneas fue transparente: el Gobierno sabe que si las pymes no arrancan, el plan entero entra en coma de forma inminente.

