El Gobierno ya abrió una ronda de conversaciones con gobernadores para garantizar el respaldo a dos de sus principales apuestas legislativas en el segundo semestre: la aprobación del Presupuesto 2027 y la eliminación de las Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). A diferencia del año pasado, la Casa Rosada está dispuesta a incorporar reclamos provinciales en la negociación para asegurar esos votos.
Las gestiones las encabeza el jefe de Gabinete, Diego Santilli, en ocasiones junto a Eduardo “Lule” Menem, principal operador político de Karina Milei en el armado territorial. En las últimas semanas también comenzó a involucrarse el ministro de Economía, Luis Caputo, cuya participación será determinante para definir qué pedidos de las provincias tendrán lugar en el próximo presupuesto.
La Constitución fija el 15 de septiembre como fecha límite para enviar el proyecto al Congreso. En el Gobierno admiten que ya trabajan sobre planteos de los gobernadores. “Se está trabajando junto a todas las áreas del Gobierno y también sobre algunos reclamos de las provincias”, confirmó a LA NACION un encumbrado funcionario. La condición, aclaran, es que cualquier concesión preserve el superávit fiscal.
El cambio de actitud marca un giro en el Gobierno. Durante la negociación del Presupuesto vigente, el año pasado, las concesiones llegaron sobre el cierre y bajo la presión de un oficialismo que no conseguía reunir los votos. Esta vez, en cambio, la estrategia es empezar antes y construir los acuerdos con mayor margen.
Las primeras señales de ese pragmatismo ya empezaron a verse. Esta semana, el Gobierno cedió por 20 años a Santa Fe la administración de la ruta nacional A012, un corredor estratégico para el complejo agroexportador del Gran Rosario. El convenio fue firmado por el gobernador Maximiliano Pullaro junto a Santilli, Karina Milei y Caputo.
“Hay varios temas pendientes”, reconocieron cerca de Pullaro sobre otros reclamos que podrían incorporarse al próximo presupuesto. A cambio, sus aliados en el Congreso evalúan acompañar la eliminación de las PASO nacionales, pese a que Santa Fe mantiene ese sistema para sus elecciones provinciales. “Lo podríamos avalar, se está hablando”, confirmó un referente santafesino.
Un día antes, el gobernador correntino Juan Pablo Valdés también pasó por la Casa Rosada. Además de reunirse con Santilli, mantuvo un encuentro con Caputo para plantear una serie de obras de infraestructura consideradas prioritarias para la provincia, entre ellas los puentes Alvear-Itaquí y Monte Caseros-Bella Unión y la ampliación de la red de gas natural.
Según pudo saber LA NACION, el Gobierno se comprometió a gestionar financiamiento del BID o el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe-CAF para esos proyectos e incorporar al próximo presupuesto las obras que puedan ejecutarse sin comprometer el equilibrio fiscal.
En Corrientes están dispuestos a acompañar la eliminación de las PASO, una herramienta que la provincia no utiliza. Sin embargo, mantienen una reserva: desconfían de la promesa libertaria de reducir la competencia electoral en los territorios de los gobernadores que respalden la reforma.
Las conversaciones también alcanzan a otros mandatarios aliados. En Catamarca, Raúl Jalil insiste con la creación de una zona franca en Tinogasta y la ejecución del acueducto de Albigasta. El mandatario ya se manifestó a favor de eliminar las PASO al sostener que las internas deben resolverse puertas adentro de los partidos. En Chaco, Leandro Zdero fue un paso más allá: envió a la Legislatura un proyecto para suspender las primarias provinciales en las elecciones del año próximo, en línea con la estrategia de la Casa Rosada.
El acercamiento político también empezó a reflejarse en la distribución de recursos. En julio, la Nación reanudó el reparto de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) tras dos meses sin transferencias. Catamarca, Córdoba, Entre Ríos, Jujuy, Misiones y Santa Fe recibieron $5000 millones cada una. A eso se suma el fuerte incremento de las transferencias a las provincias con cajas previsionales no transferidas: Nación amplió los acuerdos con los gobernadores y hoy reciben esos fondos Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, La Pampa, Misiones, Santa Fe, Chaco, Chubut y Neuquén.
Ignacio Torres (Chubut), que ya eliminó las primarias provinciales, tiene previsto reunirse en los próximos días con Santilli. Rogelio Frigerio, en Entre Ríos, también se muestra proclive a simplificar el calendario electoral, aunque mantiene las PASO locales. Ambos podrían desmarcarse de la posición que finalmente adopte Pro sobre la reforma electoral. “Los gobernadores van a jugar la propia”, resumió un allegado a los mandatarios todavía alineados al macrismo.
En Mendoza, donde Alfredo Cornejo suspendió las PASO el año pasado, la sintonía con la Nación también se expresó en otro terreno. En las últimas semanas, el Gobierno formalizó la designación de Fernando Alcaraz como fiscal federal en Mendoza y de Sebastián Soneira en la Cámara Federal de Apelaciones de Mendoza. Este último fue funcionario de Cornejo en la gestión provincial, una designación que refuerza la gravitación del gobernador sobre un fuero estratégico en la provincia.

