Agustín Añó, un médico mendocino de 46 años, declaró este martes ante el Juzgado de Paz de Calingasta por el episodio ocurrido el sábado por la noche en la Pampa El Leoncito. La camioneta seguirá en el lugar mientras se evalúa el eventual daño ambiental y la forma más segura de retirarla.
El conductor de la camioneta que ingresó a la zona protegida de la Pampa El Leoncito se presentó este martes ante la Justicia de San Juan para brindar su versión de lo ocurrido. Se trata de Agustín Añó, un médico mendocino de 46 años, quien declaró ante el Juzgado de Paz de Calingasta, fijó domicilio y quedó en libertad, aunque continúa vinculado a la causa que busca determinar las circunstancias del episodio y sus posibles consecuencias sobre el área protegida.
La presentación judicial no cierra el caso. Por el contrario, abre una etapa clave en la que deberá establecerse si el ingreso del vehículo provocó un daño efectivo y cuál fue su magnitud. El juez de Paz de Calingasta, Andrés Troche, confirmó que el conductor realizó su descargo y atribuyó lo sucedido a una situación imprevista, vinculada con la oscuridad de la noche y la presencia de agua en la planicie.
Según la explicación brindada, el episodio ocurrió cerca de las 20 del sábado y habría estado condicionado por la falta de visibilidad y por el estado del terreno. Troche sostuvo que el imputado alegó esa circunstancia del anochecer y del agua, en un intento por justificar cómo terminó dentro de un sector que no admite circulación vehicular.
Mientras avanza la investigación, una de las principales preocupaciones pasa por el destino de la camioneta, que quedó atascada en la planicie arcillosa. El vehículo permanecerá por ahora en el lugar, ya que cualquier maniobra de extracción podría agravar el impacto ambiental. De acuerdo con lo explicado por el magistrado, la unidad se hundió aproximadamente 25 centímetros en un suelo cargado de agua por las nevadas y lluvias registradas en la zona.
La decisión judicial apunta a evitar un daño mayor. Troche advirtió que, si el vehículo se mueve, puede hundirse todavía más, y remarcó que incluso las tareas de extracción representan un riesgo por la succión que genera la superficie. A eso se suma la dificultad para llegar hasta el sitio, ubicado a alrededor de un kilómetro y medio del acceso, donde trabajan efectivos de Gendarmería Nacional y de la Comisaría 33ª de la Policía de San Juan.
En paralelo, el juez dispuso la intervención de la Dirección de Patrimonio de la provincia de San Juan, dependiente del Ministerio de Turismo y Cultura. El organismo deberá realizar pericias e informes para determinar si hubo daño, cuál es su alcance y qué condiciones deben cumplirse para retirar el vehículo sin provocar un impacto mayor sobre el área protegida.
Por el momento, Agustín Añó permanece en libertad y a disposición de la Justicia. La causa seguirá abierta mientras se reúnen los elementos técnicos que permitan definir responsabilidades y consecuencias del ingreso de la camioneta a uno de los sectores más sensibles de la Pampa El Leoncito.

