El Agente Rumor volvió a infiltrarse, esta vez no hizo falta peluca rubia, bigote postizo ni credencial trucha de inspector municipal, solamente alcanzó con un traje de medialuna de la confitería Alsina, cara de empleado público en comisión y un grabador a cinta para colarse en la gobernación, en la guerra fría más divertida de la política sanjuanina; el round Colombo versus Peluc (Dos hombres de peso), dos hombres peleando por algo que todavía nadie sabe si puede llegar a existir, pero que ya genera más tensión que una cena de fin de año entre suegra y tercera nuera, (Parece que el nene es un poco inestable sentimentalmente hablando).
La misión comenzó cuando Rodolfo Colombo (Jefe de asesores, armador, operador, meteorólogo electoral, y aliado del orreguismo) deslizó una frase que cayó en el campamento libertario como suegra opinando en plena discusión matrimonial, “Las decisiones las toman en Buenos Aires, muchachos acá el que manda no es Peluc, la que manda es Karina Milei».
Y ahí apareció José Peluc, diputado nacional y guardián oficial del templo libertario sanjuanino, más incómodo que influencer vegano en una parrillada. El hombre salió rápido a defender la “democracia interna” de La Libertad Avanza, ese sistema revolucionario donde todos hablan, pero decide una sola, la hermanísima de la nación, Karina Milei, que no le gusta que la llamen faraona, porque justamente la faraona está presa.
El Agente Rumor observó la escena escondido detrás de una planta de plástico, y vio cómo José hacía comentarios sobre Rodolfo, intentaba mostrarse zen aunque se le escapaban chispazos de bronca cada tres frases. Dijo que Colombo estaba “desinformado”, y «que no entiende las nuevas formas de hacer política, y vamos a ver cómo les va, porque le hace daño al Gobernador Orrego». En política, esa frase equivale a decirle a alguien “sos un burro” pero con «¡todo el respeto que se merece!».
Colombo tocó un nervio sensible, lo que insinuó fue en un sistema que se llama «a lo bestia» que en San Juan los libertarios manejan menos poder que el botón de cerrar puertas en un ascensor viejo, que las decisiones llegan en whatsapp desde Buenos Aires y acá apenas reciben instrucciones como reclutas del RIM 22 en la primera semana de entrenamiento.
Peluc reaccionó con ironía, “No descubrió el agujero al mate”, el Agente Rumor tomó nota inmediata, porque cuando un dirigente responde así, es porque el agujero existe. La pelea dejó otra escena extraordinaria, Peluc habló de “respeto” mientras amenazaba elegantemente con que a Colombo “se le podrían cortar los canales de comunicación”. Una maravilla, parecía una mezcla de Skeletor, el Guasón, y Alberto Fernández presidente, todos reconocidos villanos del mundo y sus alrededores. “Mucho cuidado, Rodolfo podría quedarse sin señal whatsapp institucional”.
Detrás del show aparece lo verdaderamente interesante; el orreguismo ya empezó a tantear una alianza con los libertarios, pero lo hace mirando por arriba de la cabeza de Peluc, como quien pide hablar con “el encargado”. Y eso duele, porque en política no hay nada más cruel que tratar a un dirigente local como el community manager de una franquicia. El Agente Rumor, disfrazado esta vez de mozo de café de la feria municipal, detectó además otro detalle fascinante; ambos sectores se necesitan, pero ninguno quiere parecer desesperado, entonces actúan en una comedia absurda, como cuando te peleaste con tu novia y esperas que ella llame primero, y no llama. En este caso todos dicen “no hablamos de política” mientras hablan de política las 24 horas.
Peluc insiste en que “todo se habla con respeto”, Colombo manda mensajes cifrados desde el orreguismo, Karina Milei mira el tablero desde Buenos Aires como la hermanísima de la nación» , (No como emperatriz romana, porque la verdadera emperatriz romana esta condenada), decidiendo quién vive y quién termina políticamente en una zanja electoral.
Mientras tanto, San Juan contempla el espectáculo con pochoclos baratos y la sensación de estar viendo un espectáculo institucional escrito por Alejandro Segovia con exceso de cafeína. El Agente Rumor ya prepara nuevos disfraces. Se habla de una próxima infiltración vestido de asesor técnico de Vialidad, porque la novela recién empieza y todavía faltan traiciones, operaciones, selfies incómodas y abrazos falsos de campaña, en la política sanjuanina nadie rompe del todo, hasta que le ofrecen un cargo, y como dice mi amigo César, «si es rentado, mejor».

