SANDRINGHAM, Inglaterra.- En el mayor escándalo que enfrenta el reinado de Carlos III, la policía británica afirmó que detuvo al expríncipe Andrés, octavo en la línea de sucesión al trono, por presunta mala conducta en ejercicio de cargo público, en medio del escándalo por la filtración de archivos del caso Epstein.
En un breve comunicado, el rey Carlos III, que el año pasado despojó a su hermano de sus títulos reales, dijo que sigue los últimos acontecimientos “con la más profunda preocupación” y añadió que “la ley debe seguir su curso”.
La policía del Valle del Támesis, que cubre las zonas al oeste de Londres, incluyendo la antigua residencia de quien ahora es conocido como Andrew Mountbatten-Windsor, indicó que estaba “evaluando” reportes según los cuales el expríncipe compartió información confidencial de cuando era enviado comercial de Gran Bretaña en 2010 con el financista, que murió en la cárcel en 2019 mientras cumplía condena por delitos sexuales, en un presunto suicidio.
Según informó The Guardian, detenido se encontraba en su finca de Wood Farm, en el estado de Sandringham, en el día de su 66° cumpleaños. Se trata del primer miembro de la realeza de alto rango en ser detenido de esta manera y supone el mayor escándalo del reinado de su hermano mayor.
“Tras una evaluación exhaustiva, abrimos una investigación sobre esta denuncia de conducta indebida en el ejercicio de un cargo público”, señaló el comunicado. “Es importante que protejamos la integridad y la objetividad de nuestra investigación mientras trabajamos con nuestros socios para investigar este presunto delito”, añadió.
A su vez, el medio británico aseguró que las fuerzas también revisan las acusaciones de que Epstein llevó a una mujer a Gran Bretaña para que tuviera un encuentro sexual con Andrés.
Una investigación de la BBC que fue publicada en diciembre del año pasado reveló que casi 90 vuelos vinculados a Epstein llegaron y partieron de aeropuertos de Gran Bretaña, algunos con mujeres británicas a bordo que habían afirmado haber sido víctimas de abusos por parte del multimillonario.
El comunicado de la policía informó que se realizaron registros en dos direcciones en Inglaterra, en aparente relación con estas acusaciones.
La BBC informó que una de ellas era la antigua casa de Andrés, Royal Lodge, en la finca de Windsor, al oeste de Londres. La otra sería su residencia desde principios de este mes en la finca privada de Sandringham, propiedad del rey, en Norfolk, al este de Inglaterra, donde tuvo lugar su arresto, según medios británicos.
Si bien el hecho de ser detenido significa que la policía tiene sospechas razonables de que se ha cometido un delito y que el miembro de la realeza es sospechoso de estar involucrado en él, no implica que sea culpable.
Una condena por conducta indebida en un cargo público conlleva una pena máxima de cadena perpetua y debe ser juzgada en un tribunal de la Corona, que solo se ocupa de los delitos penales más graves. La policía ha dicho antes que la conducta indebida en el ejercicio de un cargo público, que es un delito de “derecho consuetudinario” y no está considerado en la legislación escrita, es “particularmente complejo”.
Carlos III, que enfrenta el primer gran escándalo de su reinado, emitió un comunicado en el que dijo que “la ley debe seguir su curso”.
“Recibí con profunda preocupación la noticia sobre Andrew Mountbatten-Windsor y la sospecha de mala conducta en un cargo público”, dice el texto.
“Lo que sigue ahora es el proceso completo, justo y adecuado mediante el cual se investiga esta cuestión de la manera apropiada y por las autoridades correspondientes. En esto, como dije antes, cuentan con nuestro pleno y sincero apoyo y cooperación”, continúa.
“Permítanme decirlo claramente: la ley debe seguir su curso. Mientras este proceso continúe, no sería correcto que yo hiciera más comentarios sobre este asunto. Mientras tanto, mi familia y yo continuaremos con nuestro deber y servicio hacia todos ustedes”, concluye.
Según la agencia de prensa británica PA, el príncipe Guillermo, heredero al trono británico, y su esposa Kate, dijeron “respaldar” la postura del rey.
El año pasado, Mountbatten-Windsor fue despojado de sus títulos y honores reales de príncipe por su propio hermano, que a su vez le ordenó abandonar su residencia en Royal Lodge, en Windsor. En su momento, la medida fue tomada tras lo que Buckingham calificó como “graves errores de juicio”, y fue adoptada con el conocimiento y apoyo del gobierno británico, que avaló la resolución del monarca.
La reputación de Andrés quedó profundamente dañada tras su amistad con Epstein, condenado por explotación sexual de menores y encontrado muerto en una celda de Nueva York en 2019.
Por su parte, las princesas Beatriz y Eugenia, hijas de Andrés, conservaron sus títulos, “en consonancia con las Patentes Reales de 1917”, que establecen que los tratamientos honoríficos corresponden a los hijos del soberano o del heredero directo.
El pasado 11 de febrero, salieron a la luz nuevos documentos que parecen indicar que el hermano de Carlos III transmitió informaciones confidenciales a Epstein. La fiscalía informó que está “en contacto” con la policía sobre esas sospechas.
El expríncipe, hoy apartado de la vida pública, era entonces representante especial de Gran Bretaña para el Comercio Internacional, cargo que ocupó entre 2001 y 2011.
Según un correo electrónico dirigido al financiero y delincuente sexual estadounidense, fechado el 24 de diciembre de 2010, el expríncipe remitió “un informe confidencial” sobre oportunidades de inversión en Afganistán.
El correo se sumaba a otros documentos, también incluidos en los archivos Epstein, que sugieren que en 2010 el expríncipe envió al financiero informes sobre viajes de trabajo realizados a China, Singapur y Vietnam. La policía regional de Windsor indicó entonces que está “examinando esta información”.
Estos documentos se añaden a las acusaciones de agresión sexual formuladas contra el expríncipe por Virginia Giuffre, que se suicidó en 2025.
En 2019, Giuffre, una de las víctimas de Epstein, acusó al expríncipe de haber abusado sexualmente de ella cuando tenía 17 años, algo que él siempre negó. En 2022, llegó a un acuerdo extrajudicial con Giuffre, estimado por medios británicos en más de 12 millones de libras, para evitar un juicio en Estados Unidos. Desde entonces, desapareció de la vida pública británica.
La familia Giuffre recibió con satisfacción el arresto de Andrés. “Nuestros corazones rotos se han aliviado con la noticia. Nunca fue un príncipe”, señalaron sus hermanos en un comunicado.
Una segunda mujer afirmó posteriormente, a través de su abogado, que Epstein la envió a Inglaterra en 2010 para mantener relaciones sexuales con el hijo de la reina Isabel II.
Otro abogado estadounidense sostuvo que una de sus clientas relató que Epstein y el expríncipe la obligaron a mantener relaciones sexuales durante una fiesta en Florida en 2006.
En los últimos años, Andrés había sido apartado de los actos oficiales, privado de su papel como representante de la Corona y despojado de su patrocinio de instituciones militares y benéficas. Sin embargo, conservaba el uso del Royal Lodge, una mansión histórica en Windsor Great Park, en donde vivía desde 2004 bajo un contrato de arrendamiento de 75 años.
Su desvinculación con la familia real se consolidó tras hallazgos sobre la conducta del príncipe. A comienzos de octubre de 2025, el propio Andrés había renunciado a su título de duque de York, luego de que resurgieran correos electrónicos de 2011 que lo mostraban en contacto con Epstein meses después de haber asegurado públicamente que su relación había terminado.
Agencias AP, AFP y y Reuters

