La Selección Argentina vivió una noche verdaderamente mágica y grabó una nueva página dorada en la historia de los Mundiales. En un encuentro colmado de emociones, el conjunto nacional ratificó su jerarquía gracias a una faceta que parecía dormida y que hoy se despertó por duplicado: la pegada de pelota parada.
Con las magníficas ejecuciones de Lionel Messi y Giovani Lo Celso, quienes marcaron sendos goles de tiro libre para sellar el triunfo definitivo por 3-1, el equipo rompió una larga sequía histórica de esta marca registrada del fútbol argentino.
La historia de los gritos de falta directa para el país en la gran cita comenzó en los albores mismos de la competencia. El encargado de inaugurar esta selecta cuenta fue Luis Monti el 15 de julio de 1930, cuando anotó el único tanto del encuentro en la victoria 0-1 ante Francia durante la fase de grupos de la primera cita máxima celebrada en Uruguay.
Cuatro años más tarde, en el Mundial de Italia, el defensor Ernesto Belis anotó su propia joya directa el 27 de mayo de 1934. Lamentablemente, en aquella ocasión el festejo no alcanzó para festejar una alegría completa y Argentina terminó cayendo por 2-3 frente a Suecia, quedando eliminada de forma prematura en el debut.
Para volver a ver un festejo albiceleste por esta vía hubo que esperar exactamente cuatro décadas. Fue recién el 30 de junio de 1974 cuando Miguel Ángel Brindisi descontó de tiro libre en la derrota por 1-2 ante Brasil por la segunda fase del Mundial disputado en Alemania Federal. Posteriormente, en el Mundial de España, el histórico capitán Daniel Alberto Passarella se anotó en la lista el 29 de junio de 1982, convirtiendo el descuento también de tiro libre en la caída por 2-1 frente a Italia en el inicio de la segunda ronda.
La increíble jornada de hoy cala hondo en las estadísticas grandes del seleccionado nacional. Con sus respectivas conquistas, Lionel Messi y Giovani Lo Celso se sumaron a este glorioso listado histórico, permitiendo que Argentina vuelva a festejar por duplicado y por la vía aérea terrestre directa.
El gol de Messi de tiro libre ante Jordania
Por otra parte, con estas dos genialidades, Argentina se transformó en la cuarta selección en toda la historia en marcar dos goles de falta directa en un mismo partido de la Copa del Mundo.
El primer antecedente de este fenómeno se registró en el Mundial de Inglaterra, cuando Brasil lo logró gracias a los remates de Pelé y Garrincha frente a Bulgaria el 12 de julio de 1966.
Ocho años más tarde, durante el Mundial de Alemania, la vieja Yugoslavia repitió la hazaña con las firmas de Dragan Džajić e Ivan Oblak ante Zaire el 18 de junio de 1974.
La última vez que un seleccionado había celebrado por duplicado de pelota parada en un mismo juego fue en Sudáfrica, el día que Japón venció a Dinamarca con los tiros libres de Keisuke Honda y Yasuhito Endō el 24 de junio de 2010.

