Parece una pregunta simple, tipo: “¿Cuánto sale un kilo de pan?”. Pero no: esto es Argentina, amigo. Acá preguntás por concejales y aparece un número tan grande que tu calculadora dice “error, dejá de molestarme”.
La Fundación Libertad revisó 76 ciudades y descubrió que cada concejal sale, en promedio, 259 millones de pesos por año.
Sí, por persona. Sí, por año. Sí, podés gritar ahora.
Y no es solo porque les paguen buenos sueldos. No, no. Es porque cada Concejo Deliberante parece una mezcla entre “Los Sims” y un capítulo de “El Patrón del Mal”, pero versión municipal: empleados, empleados y… más empleados. Concejales que se manejan como si fueran CEO de Google, pero sin Google, sin el CEO… y sin resultados.
Los casos más “sorprendentes” (por no decir “agarrate fuerte”) vienen de Posadas:
1.442 millones de pesos por concejal en 2025.
Con esa plata uno se imagina drones arreglando baches, hologramas dando informes, autos voladores estacionados en doble fila… Pero no: es Posadas, normal, sin naves espaciales ni robots asfaltadores. Solo muy, muy cara.
Río Gallegos tampoco se queda atrás: 1.388 millones por concejal.
San Miguel de Tucumán: 1.090 millones.
Jujuy: 1.000 millones.
Ushuaia: 907 millones.
Si el precio determinara la calidad legislativa, estaríamos en Suiza 2.0. Pero claramente… no estamos.
Después venís al otro extremo: Comandante Fernández, Chaco: 24 millones por concejal.
O sea: 60 veces menos que Posadas.
La diferencia es tan grande que parece que uno compró al concejal en temporada de ofertas y el otro en boutique de lujo con aroma importado.
En total, los 76 concejos suman 335.000 millones de pesos.
Y uno inevitablemente piensa: “Con eso puedo asfaltar media Argentina… o al menos dejar de caerme en la misma vereda rota desde 2003”.
Pero esperá, que falta lo mejor. Personal, personal, personal.
En Posadas, 122 empleados por concejal.
No una oficina: una PyME.
En Río Gallegos: 66.
En Jujuy: 49.
A este ritmo, pronto cada concejal va a tener su propio departamento de recursos humanos, su cafetería interna y un equipo de eSports.
Mientras tanto, los intendentes diciendo que no les alcanza la plata.
Pero después te enterás de que algunos municipios destinan el 15% del presupuesto SOLO al Concejo Deliberante.
¿Agua? ¿Luz? ¿Calles? ¿Servicios?
Jajaja no, amigo, eso es secundario.
La pregunta del millón (literalmente):
¿Por qué un vecino de Ushuaia tiene que poner 114.000 pesos por año para mantener un concejal?
¿Por qué en Río Gallegos ponen 84.000?
¿Por qué un concejal tucumano cuesta ocho veces más que uno mendocino?
¿Vienen con funciones extra? ¿Hacen shows en vivo? ¿Incluyen café gratis?
Si la política municipal quiere recuperar credibilidad, debería empezar por lo básico:
contar qué hacen con la plata.
Y si no lo pueden contar… bueno, entonces hacer lo otro básico: recortar.
Porque no puede ser que en un país donde todo está ajustado, los únicos que no se ajustan son los concejos deliberantes, que funcionan como pirámides faraónicas… pero sin la parte linda de los faraones.

