La Copa del Mundo FIFA 2026, como fenómeno deportivo, cultural y socioeconómico más influyente del planeta, genera no sólo un especial interés por no perderse cada uno de los partidos de fútbol, sino que en muchos casos incita a los fanáticos a las apuestas digitales, las que no sólo son una práctica ilegal, sino que pueden convertirse en una adicción que afecte la calidad de vida y el bienestar emocional.
Ante este riesgo, desde la Dirección de Prevención y Asistencia de los Consumos Problemáticos se alerta sobre la multiplicidad de consecuencias y qué aspectos deben observar las familias para implementar medidas anticipatorias para resguardarse.
Hay que tener en cuenta que las apuestas digitales son cualquier modalidad de juego de azar, ya sean vinculadas a lo deportivo o a los juegos del casino (como tragamonedas virtuales, juegos de cartas on line, ruletas), que se realizan a través de Internet, utilizando como soportes, dispositivos como celulares, computadoras o tablets. Su acceso no tiene límites porque las plataformas digitales, a diferencia de las agencias y casinos tradicionales, permiten jugar en tiempo real, desde cualquier lugar y a cualquier hora del día, durante las 24 horas. En general, prometen ganancias rápidas.
“Muchas veces estas apuestas se presentan como simples «jueguitos» o desafíos entretenidos, pero detrás de ellos existe el riesgo de perder dinero, generar endeudamiento y desarrollar conductas problemáticas. Este tipo de actividades digitales pueden generar ansiedad, preocupación constante por recuperar lo perdido, conflictos familiares, dificultades económicas y afectar el bienestar emocional. También pueden ocupar cada vez más tiempo, interfiriendo en los estudios, el trabajo, el descanso y los vínculos”, explica Daniela Merlo, directora del área.
La funcionaria detalla que nadie está exento: niños, adolescentes, jóvenes como personas adultas pueden sentirse atraídos por estas propuestas que son ampliamente difundidas por redes sociales, transmisiones deportivas, videojuegos o publicidades que las muestran como una forma fácil de ganar dinero.
“Es importante informarse, conversar sobre los riesgos que implica y priorizar formas saludables de diversión, encuentro y recreación. Qué mejor que vivir el Mundial con la pasión de compartirlo en familia y con amigos”, asegura.
Es fundamental prestar atención si algún familiar o uno mismo piensa constantemente en apostar, necesita cada vez más dinero para cumplir con este objetivo, inclusive si oculta y minimiza sus actividades de apuestas. En estas situaciones es clave generar espacios de diálogo, escucha y acompañamiento.
Toda persona que necesite asesoramiento y orientación sobre cómo actuar en estos casos puede acudir a los dispositivos que funcionan en los 19 departamentos (UMCOP) o a la Dirección de Prevención y Asistencia de los Consumos Problemáticos, en el Anexo Ministerial, ubicado en calle Hipólito Yrigoyen y Roca, en Santa Lucía.

