En un claro desafío al reclamo argentino para suspender la explotación petrolera en Sea Lion, el gobierno de las Islas Malvinas anunció hoy que “extiende de todas las licencias de producción de hidrocarburos offshore por cinco años, con dos años opcionales adicionales a su discreción”. Además confirmó que la decisión cuenta con “el pleno apoyo del Gobierno del Reino Unido”.
El comunicado de prensa emitido a últimas horas de este lunes no precisó la cantidad de empresas beneficiadas con esta prolongación de permisos, pero se entiende que las petroleras vinculadas al proyecto de Sea Lion, el consorcio entre la británica Rockhooper Exploration y la israelí Navitas Petroleum, con sus filiales Falklands Oil & Gas y desire Petroleum, serían las más beneficiadas.
La medida se conoce seis días después de que el Reino Unido hiciera pública una guía de respaldo a las empresas que operan en el archipiélago y tres días después de que la ministra británica para los Territorios de Ultramar, Uma Kumaran, calificara de “inaceptables” los procedimientos argentinos contra esas compañías. Además, se da en vísperas de que el presidente Javier Milei hable del reclamo de soberanía en la ONU.
La semana pasada la jueza federal de Tierra del Fuego, Mariel Borruto, ordenó frenar la explotación petrolera del proyecto Sea Lion en torno a las islas Malvinas. Notificó a las empresas Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum Development and Production Limited que cesen las perforaciones y las emplazó a que en 10 días informen el grado de avance del proyecto. Hasta el momento las empresas no respondieron.
La prolongación de los permisos ahonda aún más la polémica alrededor de la extracción de recursos naturales en el Atlántico Sur. Sin embargo, Cheryl Roberts, titular de la cartera de Comercio, Industria y Recursos Minerales del gobierno isleño, sostuvo que las extensiones “brindan seguridad a los operadores, permitiéndoles continuar invirtiendo y desarrollando sus áreas”. Añadió: “Estos son nuestros recursos para desarrollar, y garantizaremos que se desarrollen de forma responsable, conforme a las mejores prácticas globales en materia ambiental y de seguridad, para aportar beneficios de largo plazo a las generaciones actuales y futuras”.
Precisamente, Rockhooper anunció este fin de semana que busca recaudar 200 millones de dólares entre los accionistas para potenciar el avance y adelantar la etapa de explotación petrolera y que, en ese sentido, inmediatamente reunió 20 millones de dólares.
Este domingo, el columnista económico Matthew Lynn, publicó una propuesta en el periódico inglés The Daily Telegraph, que puede significar para los británicos una salida al conflicto con Argentina tras la escalada diplomática y sancionatoria anunciada por el gobierno de Javier Milei. Según Lynn el Reino Unido debería quedarse con “la mitad de los ingresos fiscales que genere la industria petrolera de las Malvinas, a cambio de un aumento del gasto en defensa en el Atlántico Sur y para financiar una ofensiva diplomática frente a Argentina”. Y agregó: “Además, podría proporcionar una importante nueva fuente de energía en un momento en que el suministro proveniente del Golfo Pérsico se ve interrumpido por el cierre del Estrecho de Ormuz. Podría ser una bonanza para la administración local y, potencialmente, también para un gobierno británico con problemas de liquidez”
La propuesta podría tener eco en el sector de los conservadores, que entienden que de esa manera también podrían aumentar el gasto en Defensa como país miembro de la OTAN, y zanjar o posponer el enfrentamiento con Donald Trump que insistió con ese pedido recurrentemente hasta llegar a poner en duda su “neutralidad” en el conflicto entre Argentina y el Reino Unido, que, en definitiva, fue la llave para que el gobierno de Javier Milei retomara con fuerzas el reclamo de soberanía de las islas.
Las islas cuentan con 3700 residentes fijos, a los que se suman los que llegan con visas provisorias o permisos de trabajo. De hecho, con el lanzamiento de Sea Lion, ya tienen contratados a 260 trabajadores de la industria del petróleo.
Solo por regalías de impuestos y permisos las autoridades de las islas estiman recaudar entre 80.000 y 90.000 libras esterlinas por año, por habitante, y un paquete global de 350.000.000 de euros que sería destinado a infraestructura, como mejorar la conectividad y la usina eléctrica.
Los gastos de Defensa están a cargo del Reino Unido, pero han generado polémica en la política británica porque ascienden a 75 millones de libras esterlinas anuales para sostener la base militar de Mont Pleasant y la base naval de Mare Harbour.
El dinero que esperan recaudar los isleños tiene tres objetivos en obras públicas: modernizar la usina eléctrica que abastece de energía a las islas; incorporar un sistema de conectividad que no solo sea satelital, ya que los isleños aún tienen 2G para datos de la telefonía móvil y solo algunos pocos lugares manejan 4G, y la ampliación del puerto principal en Puerto Argentino, también necesaria ante la expansión petrolera.

