LIMA.- En un recuento que mantiene expectante a Perú, la candidata conservadora Keiko Fujimori recuperó el liderazgo por la presidencia sobre su contrincante de izquierda Roberto Sánchez, cuando faltan contabilizar menos de un 2% de las mesas. Hasta el momento, la diferencia entre ambos se redujo a 922 votos, lo que supone uno de los comicios más ajustados en la historia del país, a la espera de los resultados finales que arrojen la mayoría de boletas impugnadas que serán revisadas en los próximos días.
El conteo pasó a convertirse en una montaña rusa. Si bien el domingo, al inicio del recuento de boletas, Fujimori había mostrado una ligera ventaja, Sánchez tomó la delantera el lunes en medio de una inestable posición. No obstante, a medida que los votos del extranjero han comenzado a llegar a Perú, la candidata empezó a recuperarse.
Fujimori, quien se postula por cuarta vez a la presidencia, obtenía un 50,002% de los votos, mientras que Sánchez, cuyo ascenso sacudió a los mercados, tenía un 49,998%, con una ventaja de 922 votos, tras el escrutinio de 98,230% de boletas, según la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE).
En plena recta final, resta contar el 1,76% de las actas electorales que representan alrededor de 400.000 votos que han sido impugnados para su revisión.
Fujimori y Sánchez habían pedido calma y paciencia durante los primeros días de recuento de votos, pero luego el candidato de izquierda comenzó a endurecer su tono a medida que se acortaban las diferencias entre ambos candidatos.
Algunos simpatizantes de Sánchez se reunieron el miércoles frente a la sede del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) en un distrito de Lima para protestar “en defensa de los votos” del postulante de izquierda, pero fueron dispersados por la policía.
Este es el cuarto balotaje consecutivo de la candidata de Fuerza Popular, la hija del fallecido expresidente Alberto Fujimori, tras perder los dos últimos por solo una fracción de porcentaje.
En 2021, Fujimori perdió por unos 44.200 votos frente al ahora encarcelado exmandatario Pedro Castillo, que ha apoyado a Sánchez. Sánchez fue ministro de comercio en el corto Gobierno de Castillo, condenado a 11 años de prisión por intentar cerrar el Congreso y asumir amplios poderes a fines del 2022.
El candidato de izquierda ha propuesto impulsar una reforma para redactar una nueva constitución y dar mayor control estatal en las economías del país minero. Fujimori se había presentado en estas elecciones como garantía del orden y la estabilidad económica, atrayendo votantes alarmados por el aumento de la delincuencia y la inseguridad, que se considera el mayor problema de Perú.
La demora en el conteo de los resultados finales se debe a una ley electoral, la cual exige que cada cédula de votación y cada acta -que resume los votos de cada mesa- deben ser transportadas hasta más de un centenar de oficinas para su conteo. También deben llegar a Lima, desde 63 países, las cédulas y actas de quienes votaron en el exterior. A eso se suma el reconteo de votos y la resolución de impugnaciones.
El aumento de la delincuencia, en particular la extorsión, fue la principal preocupación de los votantes. Los expertos atribuyen el creciente poder del crimen organizado a los beneficios cada vez mayores que genera la extracción ilegal de oro en los Andes y la Amazonía.
El ganador de la segunda vuelta tomará posesión de su cargo el 28 de julio para un mandato de cinco años.
Agencias AP y Reuters

