Cuando el detective Tom Ryan encontró una entrada en un diario sobre un viejo remolque para ganado en julio de 2025, supo que por fin había resuelto el asesinato de un hombre desaparecido seis años atrás.
De Richard Dyson no se tuvo más rastro desde 2019. Fue visto con vida por última vez el 17 de noviembre de aquel año y su desaparición fue denunciada ocho días después, al no presentarse a una cita con su hija.
“Según todos los testimonios, era un padre excelente y mantenía contacto habitual con su hija Bethany, quien, creo, tenía 19 años cuando él desapareció. Aquello no encajaba en absoluto con su forma de ser”, recordó Ryan. “Estaba claro que había desaparecido de la faz de la Tierra”, agregó.
Richard, que entonces tenía 55 años, vivía en su coche en Parkside Cottage, una propiedad situada en la granja de Christopher Wright, en Sheffield Road, en la localidad de Barnsley, en el norte de Inglaterra, y ayudaba con pequeñas tareas agrícolas.
Se registró la granja, pero, salvo una colección de armas ilegales propiedad de Wright, no se halló nada inusual ni rastro alguno de Richard. Sin embargo, los datos de su teléfono indicaban que el aparato nunca había salido de ese lugar.
Desde el principio, la policía sospechó que Richard había sido asesinado y que Wright y un amigo de la infancia de este, Karl Schwalbe, eran los responsables, según señaló Ryan. “Teníamos fuertes sospechas de su implicación, pero sin un cadáver resulta muy difícil probar un asesinato”, afirmó.
El 28 de julio, Wright, de 73 años, y Schwalbe, de 72, fueron condenados por su participación en la desaparición y el asesinato de Richard, poniendo fin a una espera de seis años para que la familia de este obtuviera respuestas. En la audiencia de sentencia celebrada el 6 de agosto en un tribunal de Sheffield, Inglaterra, Wright fue condenado a 35 años de prisión por asesinato, mientras que Schwalbe recibió una pena de tres años por obstrucción de la justicia. Pero ¿cómo logró la policía capturarlos finalmente?
Una llamada
Habían pasado casi seis años desde que Ryan revisó los registros telefónicos relacionados con el caso. Entre las diversas llamadas realizadas por Wright, una dirigida a Ian Ollerenshaw el 20 de noviembre de 2019 llamó su atención.
“Fui a casa de Ian y le pregunté: ‘¿Recordás de alguna manera aquella llamada que recibiste hace más de seis años?’. Y, para ser totalmente sincero, esperaba que dijera que no”, relató. Sin embargo, el agricultor, que vive en la granja Alderthwaite, situada a menos de un kilómetro de Parkside Cottage, sí se acordaba.
Lo más sorprendente es que mostró un diario de cuero de 2019 en el que había anotado que Wright había pasado por allí para dejar un remolque viejo. “En cuanto hablé con Ian, él recordó la llamada y dijo: ‘El remolque sigue aquí, ¿quieres ir a verlo?’. Cuando me dijo eso, supe que había encontrado a Richard”, declaró el agente Ryan.
El agricultor le contó que el remolque llevaba años allí, cerrado con candado y sin haber sido movido, en un rincón del campo. Cuando el detective Ryan lo encontró, estaba parcialmente oculto por setos crecidos y hierba alta.
El interior del remolque
La mayor parte del remolque estaba vacía, pero cerca de un tercio estaba abarrotado de basura, desde el suelo hasta el techo. Y allí, escondido en un rincón y cubierto por un cambiador de bebés, había un barril azul. “Estaba lleno de hormigón, pero claramente sobresalían huesos humanos por la parte superior”, declaró el agente investigador Ryan.
Un examen de los restos confirmó más tarde que los huesos pertenecían a Richard y que este había recibido un disparo de escopeta antes de que su cuerpo fuera descuartizado, introducido en el barril y recubierto de hormigón. Posteriormente, el jurado escucharía en la corte que Wright trabajó como carnicero durante varios años en la década de 1970.
Junto a los restos de Richard, la policía halló algo más que les ayudaría a llevar ante la justicia a los responsables de su asesinato: un documento de identidad a nombre de Christopher Wright.
Wright y Schwalbe fueron detenidos el mismo día. Entre 2019 y 2023, la policía dedicó más de 286 horas a registrar Parkside Cottage. Sin embargo, lo que hallaron durante los registros de 2025 eclipsó con creces sus descubrimientos anteriores.
En lugar del puñado de armas de fuego encontrado previamente, los agentes descubrieron un arsenal que incluía decenas de armas de fuego, miles de cartuchos de munición, espadas, entre 30 y 40 hachas, dagas, ballestas e incluso cables trampa.
“Es evidente que se trata de un hombre fascinado por el armamento”, declaró el agente Ryan. “Es la mayor cantidad de armas que he visto jamás en una vivienda particular. Tenía tantas armas como para equipar a un ejército”, dijo.
Las imágenes de las cámaras de seguridad que registraron los últimos movimientos de Richard el 17 de noviembre de 2019 corroboraron lo que los agentes ya sabían: Wright había sido la última persona en verlo con vida. Las cámaras captaron a Richard regresando a la granja de Wright poco después de las 23. Unos 20 minutos más tarde, Wright llamó a su amigo Schwalbe. La primera llamada no obtuvo respuesta, pero minutos después se estableció una segunda comunicación que duró apenas unos segundos.
Más adelante, las imágenes mostraron el coche de Schwalbe dirigiéndose hacia la granja de Wright. “El alcance de la ayuda física que Schwalbe prestó a Wright es algo que solo ellos dos conocen”, declaró Ryan, y agregó: “Lo que sí se sabe es que Schwalbe podría haber ayudado a poner fin al sufrimiento de la familia de Richard en cualquier momento durante los últimos siete años, pero decidió no hacerlo”.
Tres días después de la desaparición de Richard, movimientos bancarios revelaron que Wright había acudido a Allendale Building Supplies, en Hoyland, en el norte de Inglaterra. Aunque nunca se llegó a probar, se sugirió que fue allí para comprar cemento.
Pocas pruebas forenses
Mucho antes de que comenzara el juicio contra Wright y Schwalbe, los fiscales preveían que Wright alegaría que otra persona era la responsable de la desaparición y el asesinato de Richard. Sin embargo, la fiscal principal Jamie Barton afirmó que la investigación apuntaba sistemáticamente en una sola dirección. “Todas las líneas de investigación conducían a Wright y a Schwalbe”, declaró.
No obstante, Barton señaló que el intervalo de seis años entre la desaparición de Richard y el hallazgo de su cadáver dejó a los investigadores con escasas pruebas forenses, imágenes de cámaras de seguridad de menor calidad de la que cabría esperar hoy en día y pocos datos de telefonía móvil.
Ni siquiera se logró localizar el arma homicida; ninguna de las armas incautadas estaba vinculada a las heridas mortales que sufrió Richard. Aunque la fiscalía no estaba obligada a demostrar el móvil del crimen, Barton indicó que los detectives hallaron pruebas que respaldaban los persistentes rumores de que Richard había robado a Wright y que, por ello, este último lo había matado. “Es una hipótesis del caso, no algo de lo que podamos tener certeza absoluta, pero es un aspecto relevante”, afirmó.
Durante el juicio, se reprodujo ante el jurado una grabación oculta de una conversación entre ambos hombres en el exterior de la comisaría de policía de Barnsley. En la grabación, se oye a Wright disculparse con su amigo por haberlo metido en problemas, y a Schwalbe decir que ojalá nunca hubiera ido a la granja aquella noche.
En otra grabación, se escucha a Wright rezando. “Decía cosas como: ‘Solo hice lo que tuve que hacer para sobrevivir; mordieron la mano que les daba de comer; espero que la policía no encuentre mis armas’”, declaró Ryan.
Lo que más importaba a los detectives no eran las grabaciones ocultas, la entrada del diario, el remolque para animales ni las armas. “Creo que, más que nada, lo que cuenta es el hecho de que la hija de Richard sabía que su padre se había ido”, dijo Ryan.
“Ella sabía que debía haber muerto, ya que no había dado señales de vida en todo ese tiempo, pero te aferras a ese 5 % de esperanza porque no quieres terminar de creerlo. Haberles permitido cerrar este capítulo ha sido maravilloso, y espero que obtengan la justicia que tanto merecen”, agregó.

