Según la investigación judicial, la historia habría empezado con una consulta médica y terminado con una exigencia de 30 millones de pesos. ¡Ni las prepagas se animan a tanto!
La cosa habría arrancado con 2 millones y, aparentemente, después vino la actualización del plan. Al médico extorsionado le llegó un mensaje con un presupuesto que parece armado por el departamento financiero de la NASA.
¡Se ve que ahora hay consultas médicas que vienen con seguimiento clínico, seguimiento por WhatsApp y, si se comprueba lo denunciado, seguimiento de cobranzas incluido! Todo en un mismo paquete. Lo único que faltaba era que esta turra ofreciera cuotas sin interés y aceptara Mercado Pago.
Pero lo verdaderamente increíble es la creatividad que puede desarrollar el ser humano cuando confunde la dignidad con un negocio. Hay gente que estudia, trabaja, se esfuerza y construye una reputación durante décadas. Y hay historias en las que, según la acusación, alguien habría intentado convertir esa reputación en una especie de cajero automático con amenazas de escraches.
¡Qué concepto novedoso de emprendimiento! No hace falta abrir un comercio, alquilar un local ni contratar empleados, alcanza con una amenaza, un teléfono y una imaginación financiera que ni el Banco Central se atrevería a proyectar.
Y pensar que uno creía que el verdadero peligro eran los grupos familiares, los audios de ocho minutos y las tías que mandan veinte veces el mismo saludo de buenos días. ¡Ahora resulta que también puede aparecer una negociación millonaria con el suspenso de una serie policial!
Eso sí, hay algo que no cambia: la Justicia no funciona con encuestas de redes sociales, ni las acusaciones se convierten automáticamente en verdades por escribirlas en mayúsculas. Todo debe probarse. No estamos ante una simple discusión, sino ante algo mucho más serio, intentar convertir el miedo de una persona en una fuente de ingresos.
Esta atorranta queria ganarse la vida complicársela a otro.
Y cierro con una reflexión de economía doméstica, si alguien te pide 30 millones para no arruinarte la vida, eso no es un plan de ahorro, no es una inversión y mucho menos una oportunidad financiera, es una extorsión.

