La senadora Patricia Bullrich volvió a diferenciarse este viernes de la línea y el tono que marcó el presidente Javier Milei, sobre todo ayer en el Council of the Americas, cuando hizo una defensa a ultranza de su plan económico.
A contrapelo del discurso presidencial, que dijo que el desempleo no aumentó, que los salarios no cayeron y que no habrá cambios en el plan, Bullrich buscó mostrar empatía con parte de la población que todavía no percibe los supuestos beneficios del programa oficialista.
La senadora, que ya había dicho esta semana que se necesitaba “más velocidad en los resultados para que el cambio se sienta en la vida cotidiana”, participó de una charla invitada por la Bolsa de Comercio de Buenos Aires y retomó esa línea discursiva.
“La economía argentina ha hecho un cambio estructural enormemente importante, que es pasar de un país que le robaba sistemáticamente el dinero a los argentinos a un país que se ha puesto una regla de oro: tener superávit, bajar la inflación, preservar el valor de la moneda y cuidar, como primer objetivo, que el país tenga el Estado que puede tener y no el que le interesa a la política”, planteó Bullrich en un pasaje de su alocución, que este viernes compartió en X, y siguió: ¿Qué necesitamos? Que haya confianza para que la velocidad de estos cambios se vean en cada familia argentina, en cada Pyme, en cada empresa grande, en la economía de todos los días».
Asimismo, cuando subió la publicación a sus redes, la jefa de la bancada oficialista en el Senado acotó: “El kirchnerismo fue hiperinflación, emisión descontrolada, desabastecimiento y caos. Hoy los índices son positivos, pero sabemos que algunos sectores están pasando un momento difícil. Nos debe ocupar que los resultados lleguen a cada familia, pyme y empresa”.
En una posición disímil, Milei ayer aseguró que con su programa no aumentó el desempleo y que no cae el salario. Sin autocrítica, el Presidente insistió: “Primero los datos. ¿Nos vamos a seguir dejando psicopatear por los kukas que hundieron el país? Es decir, ¿vamos a seguir avalando relatos mentirosos? No se puede aceptar una estupidez de comparar una encuesta de mil casos sobre el consumo, hecha por un enemigo del Gobierno, contra el consumo privado que está en máximos históricos, salvo que padezcan síndrome de Estocolmo. Entonces, el problema ya no es si el Gobierno hace bien o no las cosas, es cómo resolvemos el problema del síndrome de Estocolmo».
Incluso el Presidente aseguró que su gobierno está “haciendo más que 100 años todos juntos”.

