Dorje Morup, mejor conocido como “Botas verdes”, se convirtió en los últimos años en uno de los escaladores más famosos en haber alcanzado la cima del Everest. El alpinista logró el objetivo en 1996, pero instantes después de iniciar la bajada quedó atrapado en una ventisca y falleció.
Su cuerpo todavía yace allí y es referencia para otros que buscan llegar a lo más alto. Su familia todavía espera por pruebas de ADN que le den seguridad sobre la identificación del cadáver y en el tiempo reciente se comenzó a elaborar un plan para poder recuperarlo, según consignó la BBC.
Morup fue un escalador que perteneció al equipo de la Policía Fronteriza Indo-Tibetana (ITBP, por sus siglas en inglés) e inició la expedición al Everest el 10 de mayo de 1996.
“Me pidió que cuidara de los niños y que fuera al aeropuerto a recibirlo a su regreso”, expresó a BBC su esposa, Konchak Yangskit, quien todavía aguarda su retorno en su casa de Ladakh.
El alpinista partió al Everest junto a otros cinco colegas, pero tres de ellos tuvieron que regresar antes de la cima debido a una tormenta de nieve. Sin embargo, Morup, acompañado por Tsewang Smanla y Tsewang Paljor continuó y logró el objetivo.
Desafortunadamente, a 350 metros de descenso, los tres fueron atrapados por una ventisca y fallecieron. Los cuerpos de Smanla y Paljor nunca fueron encontrados. Sin embargo, el cadáver de Morup permaneció en una cueva y se congeló.
Al no moverse, comenzó a ser una referencia para otros alpinistas que pretendían llegar a la cima. Por sus botas modelo Koflach de color verde lima lo empezaron a llamar con el apodo “Botas verdes”.
Durante mucho tiempo, se pensó que el cuerpo pertenecía en realidad a Paljor, pero luego de una nueva investigación, que incluyó un análisis de los últimos contactos de radio que tuvieron, en 2024 las autoridades determinaron que en realidad se trataba de Morup.
“Su ropa y su equipo ayudaron a identificarlo”, aseguró un funcionario de la ITBP a la BBC. Y agregó: “Nunca lo olvidamos. Era solo cuestión de tiempo. Una vez que tengamos el cuerpo y se completen todos los trámites, se informará a la familia”.
El plan para recuperarlo
Según indicaron expertos a la BBC, intentar el plan en septiembre requeriría de fijar cuerdas y establecer estructuras de apoyo que complicarían la tarea. La temporada preferida sería en primavera, entre marzo y mayo.
La operación costaría alrededor de entre 40.000 y 80.000 dólares y un equipo de al menos 10 personas para poder transportar el cuerpo, que se halla aproximadamente a unos 8500 metros, solo 300 por debajo de la cima. De no haber contratiempos inesperados, se podría tardar unos 40 días.
“Las condiciones meteorológicas y de la nieve serán cruciales. La vertiente norte tiene menos grietas, pero es más peligrosa. Si ocurre algún percance en el lado nepalí, la evacuación en helicóptero es rápida. Pero no existe un sistema similar en el lado chino”, expresó Tshiring Jangbu Sherpa, un alpinista y guía.
A su vez, los especialistas forenses destacaron que el estado físico del cuerpo será crucial para planificar su recuperación.

