WASHINGTON.- En una decisión que encendió las alarmas, la NASA ordenó este viernes a los astronautas a bordo de la Estación Espacial Internacional que se refugiaran brevemente en una cápsula acoplada a la plataforma y se prepararan para una eventual evacuación, ante la amenaza de una posible fuga de aire cada vez más grave que finalmente fue reparada.
Cinco astronautas ingresaron brevemente a la nave espacial Dragon acoplada a la EEI como medida de precaución. La cápsula funciona como una especie de bote salvavidas en caso de que sea necesaria una evacuación. Un rato después, la NASA dio luz verde y la tripulación pudo regresar a sus puestos.
Un portavoz de la NASA dijo a la AFP que los cosmonautas de la agencia espacial rusa Roscosmos tomaron mediciones de las fugas y estaban evaluando los datos.
“Con las operaciones de hoy, querían ser extremadamente cuidadosos, tomar medidas de precaución adicionales y hacer que la tripulación siguiera el procedimiento de refugio seguro”, señaló.
La vocera de la NASA Bethany Stevens dijo después en redes sociales que la NASA había instruido a los miembros de la tripulación dentro de la nave espacial Dragon “a dar por terminados los procedimientos de refugio seguro y regresar a las operaciones previstas a bordo de la EEI”.
“Las grietas siempre han sido motivo de preocupación para la NASA, que las vigila muy de cerca”, había advertido antes la vocera.
En un comunicado citado por medios estatales rusos, Roscosmos señaló que al presurizar el túnel de transferencia, conocido como PrK, se registró una fuga.
Stevens había indicado antes en X que el túnel “ha sufrido grietas y filtraciones desde hace algún tiempo” y “tras detectarse nuevas fugas”, la agencia espacial rusa había decidido llevar a cabo una operación de reparación más extensa este viernes. Al poco tiempo la vocera anunció que las tareas de reparación ya habían concluido.
“Roscosmos ha suspendido las labores de reparación estructural previstas para el viernes en el túnel de transferencia del módulo de servicio Zvezda, conocido como PrK, mientras se analizan más mediciones y datos”, señaló Stevens.
“Ante esta situación, la NASA ha ordenado a la tripulación de la nave Dragon que finalice los procedimientos de refugio seguro y retome las operaciones programadas a bordo de la Estación Espacial Internacional. Esperamos colaborar con Roscosmos para abordar las fugas de forma conjunta”, concluyó la representante de la agencia.
La NASA y la agencia espacial rusa Roscosmos, los dos principales operadores de la estación, llevan meses debatiendo sobre la causa y las posibles soluciones a las pequeñas fugas de aire a bordo del módulo de servicio ruso Zvezda.
Las fugas de aire han sido relativamente leves en los últimos meses, pero el lunes se intensificaron, pasando de una libra de aire al día a dos, según un alto funcionario de la NASA que pidió no ser identificado.
La agencia de noticias Interfax publicó un comunicado de la corporación espacial estatal rusa Roscosmos.
Según el comunicado, los expertos de la ISS habían detectado dos fugas de oxígeno a bordo de la Estación Espacial Internacional, pero no existía ninguna amenaza inmediata para la tripulación. La primera fuga fue sellada rápidamente y actualmente se están realizando los preparativos para sellar la segunda.
Habitada de forma permanente desde 2000, la EEI (ISS por sus siglas del inglés) está ya en su ocaso y su fin está programado para 2030. Del tamaño de un campo de fútbol, la estación es uno de los pocos ámbitos en los que se mantiene la cooperación entre los países occidentales y Rusia desde que Moscú invadió Ucrania en 2022.
Agencias AFP y Reuters

