Luego de que miles de estudiantes y docentes descubrieran que sus beneficios habían desaparecido misteriosamente de la SUBE, las autoridades informaron que el sistema volvió a funcionar con normalidad. Es decir, volvió a funcionar como siempre: más o menos.
El secretario de Tránsito y Transporte, Marcelo Molina, explicó que la falla afectó principalmente a universitarios y docentes por un problema en las máquinas validadoras. Traducido al idioma cotidiano: la tecnología decidió tomarse el día libre justo cuando más gente necesitaba viajar.
Respecto a quienes tuvieron que pagar el boleto completo, el funcionario aseguró que la Provincia realizará las gestiones para recuperar el dinero. Aunque aclaró que no sabe si efectivamente alguien verá de nuevo esos pesos. En otras palabras, la devolución existe en un plano filosófico y administrativo del que todavía no se conocen casos comprobados.
“Nosotros el trámite lo vamos a hacer”, señaló Molina, una frase que para cualquier usuario de la SUBE equivale a escuchar: “Que la fuerza te acompañe”.
Según explicó, el sistema depende de Nación Servicios, por lo que hubo que elevar reclamos, identificar errores, actualizar equipos y completar una serie de pasos que hacen parecer sencillo armar un cohete espacial.
Una vez solucionado el problema, comenzó la actualización de las máquinas de los colectivos hasta normalizar el servicio. Es decir, después de varias horas, la SUBE decidió recordar cuál era su trabajo.
Mientras tanto, la recomendación oficial para evitar inconvenientes futuros fue que los estudiantes tengan saldo para al menos un viaje. Una sugerencia razonable, aunque curiosa: el sistema falla, el beneficio desaparece, el usuario paga de más y la solución es que el usuario tenga más plata cargada por las dudas.
Sobre la devolución de los importes cobrados indebidamente, las autoridades reconocieron que el trámite será complejo. Algo que no sorprendió a nadie, porque si cargar saldo, acreditarlo y usarlo ya parece una prueba de supervivencia administrativa, recuperar un pasaje probablemente requiera superar niveles que ni los desarrolladores del sistema conocen

