El día que el Vasco Arruabarrena llegó a Argentina para asumir como entrenador de Boca, el vasco Ander Herrera se despidió del club y de sus hinchas con un video en redes sociales. «Uno de los nuestros. Para toda la vida», lo despidió el club.
La aventura del mediocampiosta en el Xeneize estuvo cargada de emotividad pero falta de fútbol, o por lo menos tanto como él y los hinchas hubieran querido: disputó 29 partidos, no completó en ninguno los 90 minutos y convirtió un gol.
Herrera rescindió contrato con el club en medio de una reestructuración del plantel que acompaña el comienzo del segundo ciclo de Arruabarrena como director técnico del equipo.
Visiblemente emocionado, Ander le agradeció a la institución y a su gente, le deseó «lo mejor al nuevo cuerpo técnico» y aseguró que «siempre que el club me necesite voy a estar».

