La investigación por una serie de robos que sacudieron a San Juan sumó un nuevo capítulo y ahora tiene bajo la lupa a una mujer adulta. Se trata de Ivana Yanina Velazquez, madre de un adolescente de 15 años señalado como uno de los principales sospechosos en tres expedientes por robos.
La mujer quedó imputada por encubrimiento agravado en perjuicio de la administración pública luego de un allanamiento realizado en su vivienda. Durante el procedimiento, los investigadores encontraron elementos que habían sido denunciados como robados y que podrían aportar nuevas pistas para determinar cómo funcionaba el grupo investigado.
Entre los objetos secuestrados aparecieron herramientas que habían sido sustraídas a ISEL Ingeniería, una empresa dedicada a instalaciones eléctricas ubicada en Rivadavia.
Pero el allanamiento no terminó ahí.
Los policías también encontraron $1.450.000 en efectivo y una motocicleta que tenía pedido de secuestro. Según la investigación, ese rodado podría haber sido utilizado para trasladarse hasta la joyería M&G, uno de los comercios que sufrió un importante robo.
La investigación ya tiene a dos adultos imputados
Con la imputación de Velazquez, ya son dos las personas mayores de edad que quedaron involucradas en la causa.
La primera fue Madeline Ailin Miranda, de 18 años, quien sería pareja del adolescente investigado y también enfrenta una acusación por encubrimiento.
En un allanamiento realizado anteriormente en Chimbas, los investigadores habían encontrado prendas que presuntamente fueron utilizadas durante los robos, además de joyas, relojes, mallas y un exhibidor perteneciente a la joyería M&G.
Parte de esos elementos había sido ocultada de una manera bastante particular: estaban dentro de una mochila que había sido enterrada en el fondo de una propiedad.
Un robo millonario que es clave para la pesquisa
Uno de los hechos centrales de la investigación es el asalto cometido contra la joyería M&G, ubicada en la Peatonal de Capital.
Los delincuentes se llevaron aproximadamente 150 relojes, joyas y artículos de platería, provocando un perjuicio económico estimado en más de $30 millones.
Hasta el momento, los investigadores lograron recuperar alrededor del 15% de los elementos sustraídos.
Otro de los expedientes está relacionado con la familia Bonanno, víctima de un violento robo. En ese caso fueron recuperados US$7.600 y se secuestró un vehículo que, de acuerdo con la pesquisa, habría sido utilizado para llegar hasta la vivienda y posteriormente escapar.
El tercer robo investigado es el sufrido por ISEL Ingeniería, de donde desaparecieron herramientas que posteriormente fueron encontradas durante los allanamientos.
El adolescente de 15 años, una pieza central
En medio de los tres expedientes aparece como un punto de conexión un adolescente de 15 años.
Por su edad, el joven es inimputable ante la Justicia penal ordinaria, por lo que su situación es analizada dentro del ámbito de la Justicia de Menores, a cargo de la jueza Julia Camus.
Mientras tanto, los fiscales Oscar Ghilardi y Leonardo Villalba, de la Fiscalía de Delitos contra la Propiedad, continúan reuniendo y analizando pruebas.
Las cámaras de seguridad, los teléfonos celulares secuestrados y los objetos recuperados serán determinantes para establecer qué personas participaron en cada uno de los hechos y, principalmente, si los tres robos fueron cometidos por una misma organización.
Por ahora, la investigación sigue abierta y los nuevos allanamientos e imputaciones podrían aportar más piezas a un rompecabezas que todavía está lejos de quedar resuelto.

