Gustavo Alfaro enfrentó los micrófonos tras las críticas a la selección de Paraguay por la goleada sufrida ante Estados Unidos en su debut en el Mundial y palpitó el trascendental encuentro de este viernes frente a Turquía.
«Acá no hay tiempo para bajonearse, hay desafíos para asumir y problemas para resolver. Uno espera que sea distinto el partido de mañana, es un partido en el que se deciden muchas cosas, porque el Mundial es así», sostuvo el técnico argentino en conferencia de prensa.
Lechuga confesó que después de la derrota «tenía ganas de ir a morder las palmeras» ubicadas frente al hotel donde concentra el conjunto guaraní. «Yo les digo siempre a los chicos: ‘Bueno, viernes nos tocó perder, sábado depresión, domingo euforia. Ya está, el partido se terminó, sino vamos a vivir en un velorio permanente'», agregó.
Alfaro estuvo acompañado por Matías Galarza Fonda, a quien defendió públicamente de las opiniones negativas, y confirmó la titularidad del arquero de San Lorenzo, Orlando Gill, otro de los apuntados.
«Yo creo que hay una cuestión de confianza. Para mí, estos son los mejores jugadores para llevar adelante el partido. Mañana es una cuestión de orgullo. Confío a muerte en los jugadores que tengo», aseguró el DT.

