Cada vez que alguien menciona la palabra «minería» en San Juan, el debate del agua se prende como un asado sin viento. Pero resulta que los números oficiales le bajan bastante el drama al asunto.
La Secretaría de Recursos Hídricos informa que la provincia gasta unos 1.500 hectómetros cúbicos de agua al año. Y acá viene el chiste: de esa fiesta, el riego agrícola se manda el 81%, como el invitado que llega primero al asado y no suelta la bandeja de costillas. La gente, para tomar, bañarse y demás asuntos humanos, se lleva un 16%. ¿Y la minería, la villana de la película según medio Twitter? Un tímido 3%. Llegó tarde, comió una aceituna y se fue.
Pero ojo, ni siquiera ese 3% se lo toman entero: es lo que tienen permitido usar, no lo que realmente gastan. Es como cuando el gimnasio te vende el pase full y vos vas dos veces por semana. Un ejemplo: en Veladero, en los últimos dos años, ni siquiera gastaron todo el agua autorizada para el valle de lixiviación, porque reciclan el agua en circuito cerrado. O sea, el agua entra, trabaja, y en vez de jubilarse, vuelve al proceso como jubilado que abre kiosco.
El informe oficial del gobierno dice de dónde sale toda esta agua, para que no digan que es magia; el 73% viene de los ríos San Juan y Jáchal, y el resto sale de abajo de la tierra, como si San Juan tuviera un termo subterráneo gigante.
Y la comparación de las cifras oficiales es esta; todo lo que está autorizado para minería e industria junta equivale al agua que se necesita para regar 2.500 hectáreas de viñedos. La provincia tiene entre 76 mil y 80 mil hectáreas cultivadas. O sea, estamos hablando de una porción mínima frente a semejante viñedo gigante. Es más, si se mejora el riego (pasando más superficie a goteo), se podría ahorrar entre 300 y 400 hm³ , o sea, muchísimo más de lo que gasta toda la minería junta.
Eso sí, el informe del gobierno de San Juan puede cambiar, los proyectos grandes de cobre —Los Azules y el combo Vicuña (Josemaría + Filo del Sol)— todavía no tienen su volumen asignado en las estadísticas. Así que el 3% de hoy podría no ser el 3% de mañana. Mientras se discute si la minería se va a tomar toda el agua, la agricultura ya se tomó el 81% y ni siquiera brindó por eso.

