Las rayitas blancas que dejan los aviones serían parte de una conspiración mundial para manejar la lluvia, fabricar sequías y vaya uno a saber cuántas cosas más.
La diputada provincial Mónica Beatriz González compartió un video de una activista que sostiene esta teoría. Y uno se pregunta: ¿en qué momento pasamos de mirar el pronóstico del tiempo a investigar los antecedentes penales de una nube?
¡Pobre avión! Sale de un aeropuerto, hace su trabajo, deja una estela y termina acusado de integrar una organización criminal internacional. ¡Ni los narcos tienen tanta prensa como un Boeing dejando una rayita blanca!
Pero la cosa se pone más interesante cuando recordamos que la diputada está casada con Carlos Orrego, gerente general de OSSE, la empresa que se ocupa del agua en San Juan.
¡Mirá vos qué combinación! Un integrante de la pareja trabaja con el agua, y la otra comparte teorías sobre lo que supuestamente pasa en el cielo con respecto al agua. Aclaremos algo de entrada, ser marido y mujer no significa pensar agua, Pero, la coincidencia da para pensar, ¡con tanque de agua de reserva incluido!
Mientras tanto, los científicos explican que esas rayitas suelen ser estelas de condensación: vapor de agua que, en las condiciones adecuadas de frío y humedad, forma cristales de hielo.
¡Sí, hielo! No hace falta convocar a la SIDE, llamar a la CIA ni mandar un mensaje al grupo de WhatsApp de la familia, a veces la explicación es física y no una conspiración con música de película de espías.
¿Que existe la geoingeniería? Sí, es un campo real de investigación. ¿Que eso prueba que hay un plan secreto mundial para provocar cada sequía e inundación? No. Una cosa no demuestra la otra.
Y hablando en serio, en San Juan y en OSSE saben muy bien lo que significa el agua, acá una gota vale más que una promesa electoral en plena campaña, por eso necesitamos información seria, soluciones concretas y menos películas de ciencia ficción.
Si vamos a desconfiar de todo lo que vuela, estamos complicados, mañana pasa una paloma y alguno va a decir que es un dron del Gobierno tomando muestras de cianuro en las acequias. ¡Y el pobre bicho solamente salió a buscar unas migas!
En fin, queridos sanjuaninos: miren el cielo todo lo que quieran, pero no condenemos a los aviones sin juicio previo. Bastante tenemos con el calor, la sequía, ahora el Super Niño, las cuentas y los problemas de todos los días como para encima andar peleándonos con las nubes.
¡A este paso, el pronóstico del tiempo va a necesitar abogado, escribano y certificado de buena conducta! , y si mañana llueve en forma normal, disfrutemos el agua. Si no llueve, reclamemos soluciones hacienda una danza india alrededor del fuego en la plaza 25. Pero por favor… ¡que no terminen investigando a las nubes por enriquecimiento ilícito!

