En una jornada atravesada por las sirenas y los aplausos espontáneos, el pueblo jachallero le dio el último adiós al jefe de Bomberos de la Policía, una de las víctimas fatales de la tragedia aérea en Valle Fértil.
Jáchal vivió este domingo una de las jornadas más emotivas y dolorosas de su historia reciente al despedir con honores al comisario general Rubén Castro. El jefe del Departamento de Bomberos de la Policía de San Juan e hijo predilecto de esa tierra falleció en la tragedia aérea ocurrida días atrás en Valle Fértil, mientras participaba de una capacitación oficial sobre combate de incendios forestales. Pasadas las 9 de la mañana, y tras la misa de cuerpo presente celebrada en el Santuario Arquidiocesano San José, comenzó el último recorrido de quien dedicó gran parte de su vida al servicio de la comunidad, en un templo completamente colmado por familiares, amigos, autoridades y compañeros de la fuerza.
Antes de que se pusiera en marcha el cortejo, el intendente Matías Espejo tomó la palabra en representación del pueblo y del municipio para destacar, con visible emoción, la trayectoria, el compromiso y el orgullo que representó para todos los jachalleros ver a uno de los suyos alcanzar el máximo cargo dentro del Departamento de Bomberos. En la misma línea, el comisario Fernando Villalba sumó un sentido mensaje en nombre de la Policía de San Juan, recordando la vocación de servicio, el liderazgo y la huella imborrable que Castro dejó entre sus pares.
El trayecto hacia el Cementerio Municipal por calle San Martín regaló un momento imborrable al llegar a la avenida Perón, justo frente al Destacamento de Bomberos de Jáchal. Allí, el vehículo fúnebre fue recibido por una formación de efectivos que le rindió el último saludo mientras las sirenas rompieron el silencio de la mañana y los vecinos acompañaron entre lágrimas y aplausos. La caravana culminó en el cementerio norteño, donde sus seres queridos despidieron a una de las siete víctimas del trágico accidente que conmocionó a la provincia y al país entero.

