Su objetivo principal es que revisen la prisión preventiva de su hermano Sebastián Quevedo, quien está detenido bajo acusaciones relacionadas con una causa de trata de personas vinculada a una agencia de modelaje llamada ‘Belle Argentina’.
Daniela denuncia que su hermano está en condiciones muy precarias y que, a pesar de su deterioro físico severo (de 120 kg bajó a 68 kg), no se le concede la prisión domiciliaria que sí se otorga a otros, incluso a personas imputadas por delitos graves como la pornografía infantil. Ella atribuye esto a que su hermano es extranjero y denuncia una injusticia en el trato judicial.
En la causa, también está involucrado el abogado penalista Gustavo De La Fuente, a quien Daniela señala como responsable indirecto de la situación de su hermano, alegando que la asociación con él fue negativa para la defensa de Sebastián.
El caso involucra presunta explotación sexual y trata de personas, con al menos 21 mujeres que habrían sido captadas bajo engaño y forzadas a participar en venta de sexo virtual promocionado a través de sitios online. Sebastián y De La Fuente son acusados de ser coautores y de obtener ganancias a través de estas actividades, aunque según las denuncias habría irregularidades en el pago a las víctimas.

