WASHINGTON.– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este martes que su gobierno mantiene conversaciones con Irán para poner fin a las hostilidades en Medio Oriente, en una señal de apertura diplomática que contrasta con el creciente despliegue militar estadounidense en la región, según revelaron fuentes del Pentágono.
“Estamos en negociaciones ahora mismo”, dijo Trump desde el Salón Oval de la Casa Blanca, donde insistió en que Washington está dialogando con las “personas adecuadas” en Teherán. “Quieren llegar a un acuerdo, no se imaginan cuánto lo desean”, remarcó el mandatario, sin ofrecer detalles concretos sobre los canales de contacto ni el formato de las conversaciones.
El republicano sostuvo que las gestiones incluyen a su enviado Steve Witkoff, a su yerno Jared Kushner, al secretario de Estado Marco Rubio y al vicepresidente J.D. Vance. “Tenemos mucha gente trabajando en esto”, señaló.
Trump incluso fue más allá y aseguró que Irán ya habría aceptado una de las principales exigencias de Washington: renunciar al desarrollo de armas nucleares. “Han acordado que nunca tendrán un arma nuclear”, afirmó, aunque no presentó evidencia del alcance de ese supuesto compromiso. Al mismo tiempo, evitó precisar plazos o condiciones concretas para un eventual acuerdo.
En su exposición, el presidente combinó mensajes de distensión con declaraciones de tono triunfalista sobre el conflicto. “Hemos tenido un éxito tremendo en Irán”, sostuvo, y llegó a afirmar que Estados Unidos ya ganó la guerra. “Creo que vamos a terminar esto. Ganamos”, dijo.
Trump profundizó su tono enfático al describir la situación como una ventaja total para Estados Unidos. “Prácticamente todo lo que tenían ya no está”, afirmó en referencia a las capacidades iraníes, sugiriendo que la infraestructura militar y estratégica del país habría sido severamente degradada. También cuestionó las versiones de prensa que hablan de un equilibrio en el conflicto: “Si uno lee los diarios, parecería que estamos empatados, pero no es así”, sostuvo.
El mandatario insistió en que Washington mantiene el control del escenario y volvió a remarcar que del otro lado existe una fuerte voluntad de negociar.
También describió un escenario de superioridad militar estadounidense: “Estamos operando libremente sobre Teherán, podemos hacer lo que queramos”. En esa línea, aseguró que un reciente ataque iraní con misiles contra el portaaviones USS Abraham Lincoln fue completamente neutralizado. “Dispararon 100 misiles y todos fueron derribados en el mar”, afirmó.
Otra de las declaraciones que generó interrogantes fue la referencia a un “regalo” recibido desde Irán. Trump aseguró que se trató de un obsequio “muy grande” y costoso vinculado al petróleo y el gas, que interpretó como una señal de buena voluntad por parte de interlocutores iraníes. Sin embargo, también evitó dar precisiones.
Las afirmaciones del mandatario se producen en un contexto de versiones contradictorias sobre contactos diplomáticos. Mientras Trump habla de negociaciones “productivas”, autoridades iraníes negaron públicamente que existan conversaciones en curso con Washington.
Un día antes de estas declaraciones, Trump había postergado amenazas de bombardear instalaciones energéticas iraníes, aludiendo precisamente a avances en el diálogo.
En paralelo a este discurso de posible deshielo, fuentes del Pentágono citadas por Reuters indicaron que el Departamento de Defensa se prepara para reforzar significativamente su presencia militar en Medio Oriente. Según esas versiones, Estados Unidos evalúa enviar entre 3000 y 4000 soldados adicionales de la 82ª División Aerotransportada, una de las unidades de élite del Ejército.
Los efectivos se encuentran actualmente en Fort Bragg, en Carolina del Norte, y su eventual despliegue ampliaría las capacidades operativas estadounidenses en la región, donde ya hay unos 50.000 militares. Aunque no se definió el destino exacto de estas tropas ni el calendario de envío, uno de los funcionarios citados señaló que el objetivo es “preparar el terreno para posibles operaciones futuras”.
Las mismas fuentes subrayaron que no se tomó aún una decisión sobre el envío de fuerzas dentro del territorio iraní, pero advirtieron que el refuerzo militar incrementa las opciones estratégicas de Washington en un conflicto que ya lleva cuatro semanas y ha generado fuerte volatilidad en los mercados internacionales.
Este posible despliegue se suma a movimientos recientes de la Armada estadounidense, como el envío del buque de asalto anfibio USS Boxer junto con su unidad expedicionaria de marines y otros buques de apoyo.
Agencias AP, AFP y Reuters

