WASHINGTON.- En otra muestra de la cooperación entre el actual régimen chavista y el gobierno norteamericano en la transición tras la captura de Nicolás Maduro, el presidente Donald Trump anunció este jueves que ordenó la reapertura del espacio aéreo comercial de Venezuela, luego de un diálogo con la mandataria interina, Delcy Rodríguez.
Durante su reunión periódica del gabinete en la Casa Blanca, el mandatario dijo que le dio instrucciones al secretario de Transporte, Sean Duffy, y al Pentágono para avanzar con la medida. “También a todos los demás involucrados, incluyendo a los militares, para que, si es posible, para el final del día de hoy, el espacio aéreo sobre Venezuela esté abierto para que los aviones puedan volar el país”, explicó Trump, en otro paso del esfuerzo de Washington por restablecer las relaciones con Caracas.
“Acabo de hablar con la presidenta de Venezuela y le informé que vamos a abrir todo el espacio aéreo comercial. Quiero agradecer a toda la gente de Venezuela, por lo que han pasado, y quiero agradecer a su liderazgo”, añadió, en referencia a Delcy Rodríguez, con quien la Casa Blanca ha trabajado estrechamente desde el operativo del 3 de enero pasado en el que fuerzas norteamericanas capturaron a Maduro.
“Los ciudadanos estadounidenses podrán viajar a Venezuela muy pronto, y estarán seguros. Está muy firmemente bajo control”, afirmó Trump. Según señaló el mandatario, Rodríguez le informó que el gobierno estaba logrando avances en la mejora de la situación de seguridad en el país.
El líder republicano también dijo -al explicar la medida- que entre la comunidad de origen venezolano en Estados Unidos “hay gente que quiere regresar y gente que quiere volver de visita, y van a poder hacerlo”.
El 29 de noviembre pasado, en medio de un clima de máxima tensión por los operativos militares norteamericanos en el Caribe, Trump había advertido que el espacio aéreo del país sudamericano debía considerarse “cerrado en su totalidad”, lo que en ese momento desató una fuerte reacción del régimen liderado por Maduro.
En ese momento, varias aerolíneas internacionales suspendieron sus rutas hacia Venezuela y alteraron otras a países cercanos para evitar sobrevolarlo.
Semanas más tarde, la Administración Federal de Aviación norteamericana (FAA, por su siglas en inglés) emitió un aviso de emergencia a principios de este mes que prohibía las operaciones de vuelos civiles de aeronaves estadounidenses en el espacio aéreo venezolano, luego de que las Fuerzas Armadas estadounidenses avanzaran con el sorpresivo operativo para capturar a Maduro en Caracas.
Los vuelos directos entre Estados Unidos y Venezuela están suspendidos desde mayo de 2019. Además, el Departamento de Estado norteamericano mantiene desde ese año una advertencia al nivel más alto a sus ciudadanos para que no viajen al país sudamericano. Al momento no fue informado si había plan de modificar esa advertencia, emitida debido al alto riesgo de detención, tortura, terrorismo y disturbios civiles.
Tras el anuncio de Trump, American Airlines anunció el jueves que planea reanudar los vuelos diarios a Venezuela, a la espera de la aprobación del gobierno y sujeto a evaluaciones de seguridad. La compañía fue la última de Estados Unidos en volar al país sudamericano, hasta 2019, cuando suspendió las rutas que operaba entre Miami y Caracas, así como la ciudad petrolera de Maracaibo.
“Al reiniciar el servicio a Venezuela, American Airlines ofrecerá a los clientes la oportunidad de reunirse con sus familias y crear nuevos negocios y comercio con Estados Unidos”, señaló el director comercial de la empresa, Nat Pieper, en un comunicado.
En la reunión de gabinete, a la que accedieron periodistas del pool presidencial, Trump también indicó que las compañías petroleras norteamericanas se encuentran actualmente en Venezuela inspeccionando posibles yacimientos para aumentar sus operaciones. La reactivación de esa industria -la principal del país sudamericano- es un eje central del plan de transición elaborado por la Casa Blanca.
“Me informan de que hay muy buena seguridad. Tenemos a las grandes petroleras explorando y eligiendo sus localizaciones en Venezuela, y van a traer enormes riquezas para Venezuela y para Estados Unidos. Venezuela va a ganar más dinero que nunca, y eso es bueno”, dijo Trump.
La administración Trump ya completó su primera venta de petróleo venezolano, valorada en 500 millones de dólares, y parte de los ingresos se depositaron en una cuenta bancaria en Qatar controlada por el gobierno norteamericano, según diversos reportes.
Según el presidente del Banco de Exportación e Importación de Estados Unidos (EXIM, por sus siglas en ingles), John Jovanovich, el gobierno republicano todavía está definiendo cómo garantizar la transparencia financiera de los ingresos provenientes de la venta de petróleo venezolano. “Es un proceso en desarrollo”, indico en una entrevista este jueves.
Días atrás, Delcy Rodríguez había declarado que Estados Unidos había accedido a desbloquear activos soberanos venezolanos retenidos en el extranjero, y que los fondos se destinarían a la atención médica y a la compra de energía.
Respecto a las relaciones entre Washington y Caracas, el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, había indicado el miércoles en una presentación ante una comisión del Senado que tienen “un equipo” en territorio venezolano que “está evaluando” la situación y que “muy pronto” podría reinstalarse la presencia diplomática. El vínculo formal entre ambos países está roto desde marzo de 2019, cuando la embajada fue cerrada.
Tras su comparecencia en el Senado, en la que lanzó advertencias al régimen chavista -la transición “no puede durar para siempre“, dijo-, Rubio recibió en el Departamento de Estado a la líder opositora María Corina Machado.
“Queremos un proceso de transición y recuperación donde ella pueda participar”, había dicho el secretario de Estado ante las consultas de los senadores sobre la estrategia de la Casa Blanca para el futuro de Venezuela.

