La irregularidad en el pago de créditos concedidos al sector privado se incrementó otro 0,3% en diciembre y alcanza ahora al 5,5% de la cartera de los bancos, el mayor nivel de los últimos seis años.
Este inquietante ratio, que lleva un año en ascenso constante, había terminado 2024 en apenas 1,5%, es decir, se multiplicó por más de 3,5 veces a lo largo del año pasado, impulsado por los problemas cada vez más amplios que enfrentan las familias y personas para honrar sus compromisos, en un contexto de ingresos que se mantienen en bajos niveles con inflación en alza, actividad estancada y empleo en caída. A esto se suman gastos cada vez más elevados que enfrentar por el pago de tarifas.
De hecho, la mora de las familias escaló al 9,3% en diciembre -era de apenas 2,6% a fin de 2024- con lo que “alcanzó un nuevo nivel récord”, hizo notar el analista financiero Christian Buteler, en alusión a ese porcentaje que no se alcanzaba desde los años previos al colapso de la convertibilidad.
En el caso de los créditos tomados de entidades no financieras (más caros y en peores condiciones, en general) la mora trepó al 24,6% de esas carteras. según cáculos del Banco Provincia (Bapro) realizados a partir de los datos oficiales nacionales.
Según un relevamiento del departamento de Estudios Económicos de la entidad bonaerense, en el último año más de 2 millones de créditos entraron en situación de atraso: 1 millón solo con fintech, tarjetas de consumo y otras entidades no financieras; 450.000 con bancos; y el resto con ambas, detallaron.
Los datos surgen del Informe de Bancos publicado hoy por el Banco Central (BCRA), documento en que señala que la irregularidad creciente está explicada principalmente “por los préstamos personales y por las líneas con garantía prendaria”, adjuntando un gráfico en en que se puede apreciar que, en ese tipo de líneas, la irregularidad roza el 12% y 6%, respectivamente.
A eso se agrega un nuevo aumento en el ratio de cheques rechazados por falta de fondos sobre el total compensado. “En cantidades el indicador creció 0,06% hasta 2,22% en diciembre aunque en montos reales se redujo 0,19% hasta 1,55%”, apuntó el informe que reconoce, en términos interanuales, aumentos en ambos indicadores del 1,45% en cantidades y 1% en montos.
El deterioro en la calidad de las carteras crediticia fue generalizado durante todo 2025, pero acelerándose fuerte en la segunda mitad del año, según el informe oficial. El fenómeno se registró “en un contexto de expansión de la intermediación financiera del conjunto de entidades con el sector privado”, destacó el BCRA, quien señaló que “en el último mes del año el saldo real de crédito en pesos se incrementó 1,2%, impulsado principalmente por las líneas comerciales”.
De este modo, a lo largo del año pasado, los préstamos al sector privado en pesos crecieron 27,4% real, con un mayor dinamismo del crédito hipotecario (se acumularon en 2025 43.700 nuevos deudores en este segmento). A su vez el saldo de préstamos al sector privado en moneda extranjera creció 4% entre puntas de mes —en moneda de origen—, acumulando una expansión de 73% a lo largo del año.
Parte de ese crecimiento fue financiado con el dinero que dejo de prestarse al sector público. “A diciembre de 2025, el financiamiento a empresas y familias explicó 43,9% del activo total (+8,6 puntos interanuales), mientras que el saldo de financiamiento al sector público se redujo a 27,8% del activo total (-8 puntos interanuales)”, indicó.
Aún así, el aumento de las tasas de interés, en los meses previos a las elecciones, y el estrangulamiento en los ingresos reales provocaron que la expansión crediticia se frenara en los últimos meses en un marco en el que a los bancos le crecen los cargos por incobrabilidad.

