Se bajó el telón de las entrevistas para Fiscal General y, aunque hubo menos cámaras que en un reality de talentos, la tensión estuvo a la altura. Los postulantes desfilaron con discursos preparados, promesas de gestión y hasta algún bostezo camuflado entre los presentes. Al final, la famosa “terna” quedó armada y lista para que los legisladores voten a quienes sus partidos políticos respaldan.
La situación se parece cada vez más a un concurso televisivo: ya están los finalistas, el jurado político tiene las paletas listas, y sólo falta saber quién se lleva el título mayor. Algunos apuestan a que habrá suspenso hasta último momento, mientras otros creen que la decisión ya está cocinada en los pasillos del poder.
La pregunta que todos se hacen es simple: ¿cuándo se conocerá el veredicto? Nadie quiere esperar demasiado, pero en este juego de poder la fecha se guarda como secreto de Estado. Lo único seguro es que la definición está a un paso y que, cuando llegue, la trama dará para titulares, festejos, enojos, y hasta berrinches.

