La semana que había comenzado con festejos para el Club Atlético San Martín terminó envuelta en un inesperado contratiempo sanitario. Tras la victoria frente a Deportivo Madryn, el plantel verdinegro se instaló en Buenos Aires con la intención de aprovechar los días para trabajar con tranquilidad. Sin embargo, la planificación deportiva quedó condicionada por una intoxicación alimentaria que afectó de manera generalizada a jugadores, cuerpo técnico y parte de la delegación.
Los primeros síntomas aparecieron el miércoles y rápidamente se multiplicaron. Náuseas, vómitos y cuadros de diarrea alteraron el descanso y el entrenamiento de un grupo que, jornada tras jornada, sumaba nuevos afectados. Hubo intervenciones médicas en el hotel y un seguimiento constante para evitar complicaciones mayores.
En lo futbolístico, la preparación distó mucho de ser la ideal. El equipo entrenó en Casa Amarilla, el predio de Boca Juniors, y luego trasladó los trabajos al Predio Lionel Messi en Ezeiza. Pero más allá de los escenarios profesionales, el foco estuvo puesto en la recuperación física antes que en la estrategia para el compromiso del domingo ante Tristán Suárez.
Uno de los casos más complejos fue el de Sebastián “Pulpo” González, quien pasó gran parte del sábado en reposo absoluto debido a una fuerte descompostura. Aunque logró estar entre los convocados, no se encontraba en condiciones óptimas. Diego Mercado atravesó un cuadro similar, lo que obligó a modificar decisiones sobre el armado inicial.
Si bien no hubo bajas totales, el equipo afrontó el partido lejos de su plenitud física. El desgaste acumulado se sintió y el rendimiento colectivo reflejó una semana atípica, donde la prioridad fue estabilizar la salud del grupo.
Respecto al origen del episodio, una de las hipótesis apunta a la alimentación del hotel donde se alojó la delegación, aunque no existe confirmación oficial. Lo concreto es que San Martín debió competir en circunstancias adversas, en un contexto que transformó una semana de entusiasmo en un desafío inesperado.

