Anoche, el Gran San Juan se convirtió en una remake local de The Walking Dead, pero sin efectos especiales: calles a oscuras, vecinos buscando señal con la linterna del celu, y políticos que por primera vez en años quedaron sin poder… eléctrico, claro.
El apagón duró lo suficiente como para que muchos sanjuaninos recordaran cómo era hablar con el vecino con el que estaba peleado. Otros aprovecharon para reflexionar sobre la vida… hasta que se les apagó el termo.
Desde el EPRE salieron a explicar que el corte fue por una “falla técnica”, lo cual —traducido del idioma burocrático— significa que algo explotó donde no debía, y que nadie quiere hacerse cargo. Pero tranquilos: prometieron investigar a fondo, es decir, mirar los cables con cara seria y sacar una foto para el informe.
Mientras tanto, en redes sociales, los usuarios se dividieron entre los que pedían explicaciones y los que posteaban memes con la frase: “Si San Juan brilla por su gente, ¿por qué no se nos ve un carajo?”
En conclusión, el apagón dejó claro que en San Juan falta energía, pero sobra chispa.

