ABU DHABI, Emiratos Árabes Unidos.– Los negociadores de Ucrania, Rusia y Estados Unidos cerraron este viernes la primera de dos jornadas de conversaciones de paz en la cumbre tripartita de Abu Dhabi, que Washington calificó de “productivas”.
El negociador de Ucrania, Rustem Umerov, señaló en X que la reunión “se centró en los parámetros para poner fin a la guerra de Rusia y en la continuación lógica del proceso de negociación orientado a avanzar hacia una paz digna y duradera”.
Por su parte, el presidente Volodimir Zelensky afirmó en un comunicado que “aún es demasiado pronto para sacar conclusiones” sobre el contenido de las negociaciones.
“A estas alturas, nuestro equipo ya debería tener al menos algunas respuestas de Rusia”, dijo Zelensky. “La clave es que Rusia debe estar preparada para poner fin a la guerra que inició”.
“Veremos cómo se desarrolla la conversación mañana y qué resultados produce”, añadió el líder ucraniano, y dijo que recibía actualizaciones periódicas del equipo negociador de Ucrania.
La Casa Blanca describió a su vez las conversaciones como productivas y dijo que continuarían el sábado.
Como anfitriones de la cumbre, la Cancillería de los Emiratos Árabes Unidos dijo que las conversaciones están programadas para dos días “como parte de los esfuerzos para promover el diálogo e identificar soluciones políticas a la crisis”.
Estas conversaciones marcan las primeras negociaciones directas conocidas entre Moscú y Kiev sobre el plan propuesto por Estados Unidos para poner fin a cuatro años de guerra.
La reunión se produjo un día después de dos encuentros de alto nivel sobre el conflicto. En Davos, Zelensky, se reunió con su par estadounidense Donald Trump. Y en Moscú, el presidente ruso, Vladimir Putin mantuvo un encuentro con los enviados estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner.
Uno de los puntos conflictivos de las negociaciones es el destino de los territorios del este ucraniano. Rusia exige la retirada plena de las fuerzas ucranianas del territorio industrial y minero del Donbass, que incluye las regiones de Donetsk y Lugansk, y mayormente controlado por Moscú.
El Kremlin centra sus exigencias en Donetsk, que sigue siendo el epicentro de los combates que han causado decenas de miles de muertos desde la invasión rusa de febrero de 2022. También exige el compromiso de Kiev de no adherirse a la OTAN.
Ucrania está atravesando el invierno más duro de la guerra, mientras Rusia intensifica los ataques con misiles y drones contra su infraestructura energética. Con temperaturas muy por debajo de cero, cientos de miles de personas han sufrido prolongados cortes de electricidad y se han quedado sin calefacción.
La delegación rusa está encabezada por el general Igor Kostyukov, jefe de los servicios de inteligencia militar (GRU). Ucrania está representada por el secretario del Consejo de Seguridad, Rustem Umérov, y el jefe del gabinete presidencial, Kirilo Budánov, entre otros funcionarios de alto nivel.
El último ciclo de negociaciones directas tuvo lugar en julio de 2025 en Estambul pero solo se acordó intercambiar prisioneros y cuerpos de soldados fallecidos.
El mandatario ucraniano se reunió el día anterior con Trump a puertas cerradas en Davos, en un encuentro que describió como “productivo y significativo”. Tras la reunión, Zelensky dijo que el futuro estatus de esos territorios ocupados no estaba resuelto, pero las propuestas de paz estaban “casi listas”.
Zelensky reconoció que el diálogo fue “complejo”, pero aseguró haber alcanzado un acuerdo sobre las garantías de seguridad que Estados Unidos debe ofrecer a Ucrania para disuadir a Rusia de volver a atacar tras una eventual finalización del conflicto.
“Las garantías de seguridad están listas”, afirmó Zelensky, y precisó que “el documento debe ser firmado por las partes, por los presidentes, y después pasará a los parlamentos nacionales”.
En declaraciones a bordo del Air Force One de regreso a Washington, Trump coincidió en que la reunión había ido bien y apuntó que tanto Putin como Zelensky quieren llegar a un acuerdo y que “todos están haciendo concesiones” para tratar de poner fin a la guerra.
Los puntos de fricción siguen siendo los mismos que en los contactos que han mantenido los últimos seis o siete meses, agregó, indicando que “las fronteras” son un tema clave. “El principal obstáculo es el mismo que durante el último año”, dijo el mandatario.
El Ejército ruso, que es más grande, ha logrado capturar alrededor del 20% del territorio ucraniano desde el inicio de las hostilidades en 2014 y su invasión a gran escala de 2022.
Pero los avances en el campo de batalla a lo largo de un frente que se extiende por unos 1000 kilómetros han tenido un alto costo para Moscú, y la economía rusa siente las consecuencias del conflicto y de las sanciones internacionales.
Por el lado de Ucrania, carece de fondos y, a pesar de haber aumentado significativamente su propia producción, todavía necesita armamento occidental. También padece de escasez de efectivos en el frente.
En su discurso en el Foro Económico Mundial luego de su reunión con Trump, Zelensky enumeró una serie de quejas y críticas a Europa.
Sus aliados en el continente, que ven en peligro su propia defensa futura en la guerra en su flanco oriental, le han brindado apoyo financiero, militar y humanitario, pero no todos los 27 miembros de la Unión Europea están ayudando.
A Kiev también le frustran los desacuerdos políticos dentro del bloque sobre cómo tratar con Rusia, así como su respuesta, a veces lenta.
“El año pasado, aquí en Davos, terminé mi discurso con las palabras: Europa necesita saber cómo defenderse. Ha pasado un año. Y nada ha cambiado. Todavía estamos en una situación en la que debo repetir las mismas palabras», dijo Zelensky.
Al mismo tiempo, Putin discutió el acuerdo con los enviados de Trump durante unas largas conversaciones nocturnas en el Kremlin, en las que Moscú insistió en que debe resolverse la cuestión territorial para llegar a un acuerdo de paz.
El asesor de Relaciones Exteriores del Kremlin, Yuri Ushakov, quien participó en la reunión con los enviados de Trump, dijo que “se reafirmó que no se puede esperar alcanzar un acuerdo a largo plazo sin resolver la cuestión territorial”, refiriéndose a la exigencia de que Kiev retire sus tropas de las zonas del este que Rusia anexó ilegalmente, pero que nunca llegó a tomar en su totalidad. Ushakov subrayó que el encuentro “fue útil en todos los sentidos”.
“Estamos sinceramente interesados en una solución del conflicto por medios político-diplomáticos”, aseguró el asesor del Kremlin. Pero, “mientras no sea así, Rusia seguirá alcanzando sus objetivos en el campo de batalla”, añadió.
Agencias AP, AFP y Reuters

