Mientras el PJ junta coraje, Gramajo ya está en modo Mad Max. Salió con foto, tropa y peinada de batalla. Se mandó dos reuniones en 48 horas, una en la Junta Departamental y otra en el búnker chimbero «Chimbas Te Quiero», que ya parece más una base militar de las Fuerzas Armadas Chimberas que una unidad básica.
Desde su equipo largaron la frase que hizo temblar al peronismo gourmet:
“La unidad no se ve… así que por las dudas, ¡nos preparamos para la guerra!”
O sea, si hay abrazos, que vengan después de las piñas.
Ya inauguró un salón, va por dos más, y si lo dejan, te hace «*Un Chimbas Te Quiero*» hasta en la verdulería de la esquina. Va a abrir locales como si fueran heladerías de Grido en enero.

