San Juan evoluciona… o al menos eso intenta. A partir de ahora vas a poder comprar fideos a las 3 AM, reflexionar sobre tus decisiones de vida frente a la góndola de helados y encontrarte con otros noctámbulos que claramente tampoco saben qué hacen ahí.
Mientras tanto, el sindicato mercantil está tipo, “Che ¿y los empleados cuándo duermen?” Porque claro, en una provincia donde la siesta es prácticamente patrimonio cultural, alguien tiró la idea de trabajar toda la noche y no cayó muy bien. El plan arranca como “prueba piloto”, o sea si funciona sos un genio innovador, si no funciona “bueno, fue culpa del turno noche”. San Juan pasó de “cerramos por siesta” a “no cerramos nunca” en un solo movimiento digno de videojuego.

