Este martes se renovó el cupo mensual para comprar hasta US$200 en bancos y agencias de cambio oficiales. Si bien en otros momentos de la Argentina esta cotización era la más barata del mercado cambiario, en los últimos cinco años se implementaron distintas condiciones y restricciones cambiarias que hicieron que actualmente esta relación se invierta y hoy cueste hasta 8% más.
El dólar ahorro surge de sumarle al tipo de cambio oficial minorista ($1094, de acuerdo con el Banco Nación), un 30% de retención a cuenta de Ganancias. Esto da como resultado un tipo de cambio “solidario”, como fue bautizado por el kirchnerismo, de $1422,20.
En diciembre, también aplicaba el impuesto PAIS, con una alícuota del 30%. Sin embargo, este tributo vencía por ley y el Gobierno decidió no prorrogarlo. Incluso con esta decisión, el dólar ahorro es la cotización más alta del mercado.
Como contraste, el dólar blue se vende a $1325, unos $97,5 menos que el dólar ahorro actual (una brecha invertida del 7,3% a favor del paralelo, algo infrecuente, pero que se convirtió en tendencia en esta administración de gobierno). Mientras que el dólar MEP cotiza a $1314, unos $108 menos (8,2%).
Quiénes no pueden comprar dólar ahorro
“El 1° de enero de 2026 el cepo no existirá. Si hay un desembolso del Fondo podemos hacerlo más rápido”, dijo a comienzos de este año el Presidente, Javier Milei. Esto también aplicaría para el dólar ahorro, ya que en los últimos cinco años se endurecieron los controles y condiciones para acceder a esta cotización, con el objetivo de ponerle un freno a la salida de divisas del Banco Central (BCRA).
En consecuencia, hoy todavía existen al menos una docena de condiciones que excluyen a los argentinos de la posibilidad de comprar dólares para su atesoramiento. Por caso, hoy no pueden comprar dólares oficiales los empleados en relación de dependencia que accedieron a créditos de la Anses, ni los beneficiarios del refuerzo para trabajadores informales.
También quedaron excluidos quienes percibieron el salario a través del programa de Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP) durante la pandemia, quienes sean cotitulares de la cuenta bancaria o los monotributistas que tramitaron créditos a tasa cero.
A la lista de vedados del sistema se suman los beneficiarios de planes sociales (como el Ingreso Familiar de Emergencia -IFE- o la Asignación Universal por Hijo -AUH-), los titulares de créditos UVA que accedieron al congelamiento de sus cuotas durante la pandemia, los dueños de pymes que recibieron créditos al 24%, quienes compran dólar MEP, entre otras razones.
Además, los pagos que se realizaron con tarjetas de débito y crédito en moneda extranjera forman parte del cupo de US$200 por persona. Es decir, quienes hayan realizado gastos de este tipo, se les descontará del cupo mensual y podrán comprar una menor cantidad de dólares.
Algunas de estas restricciones también regían sobre el dólar MEP, pero en julio del año pasado el Banco Central decidió eliminarlas casi todas. De esta manera, el Gobierno busca que la demanda se canalice en el mercado financiero, ya que de esta manera no pone en riesgo las reservas internacionales del BCRA.