Resulta que en diciembre el Gobierno Nacional se puso el traje de Papá Noel, pero en vez de entrar por la chimenea, entró por la ventanilla de transferencias. ¡Le clavaron un incremento del 175% a los envíos por «Consenso Fiscal» a un grupo selecto de 12 provincias! Y miren qué casualidad: justo cuando el Ejecutivo necesitaba que los gobernadores levantaran la manito para aprobar el Presupuesto 2026. ¡Eso no es política, eso es seducción financiera de alto voltaje!
Mientras a estas 12 provincias (entre ellas nuestra querida San Juan) les llovía oro, al resto de las jurisdicciones les tiraron un 14% de suba… que con la inflación que manejamos, no alcanza ni para el hielo de la sidra. En total se repartieron $5,7 billones, un número con tantos ceros que si los ponés en fila llegan hasta la Luna.
Los cráneos del IARAF dicen que la coparticipación normal estuvo más muerta que un lunes a la mañana (apenas subió un 0,1%), pero que este «bono de fin de año» por portarse bien salvó las cuentas provinciales. Al final, el rubro más dinámico fue el «Consenso Fiscal», que subió un 103,4% real, demostrando que en Argentina el que no llora no mama, y el que negocia el presupuesto… se lleva el gordo de Navidad.
¡Un aplauso para San Juan, Catamarca, Mendoza y el resto del «Club de los 12» que terminaron el año con los bolsillos llenos y la conciencia… bueno, la conciencia con presupuesto!

