Un enfrentamiento entre una lancha de Estados Unidos y la guardia fronteriza de Cuba conmocionó este miércoles a la política internacional. Lo que se conoce por el momento es que guardacostas cubanos mataron a cuatro personas que se encontraban en la lancha y que se negaron a identificarse para, más tarde, abrir fuego contra la tropa fronteriza, según el gobierno cubano. El secretario de Estado, Marco Rubio, sostuvo que Estados Unidos comprobará los hechos y responderá “en consecuencia”.
El ataque ocurre en un contexto de fuerte tensión entre los países, ya que la potencia norteamericana bloqueó prácticamente todos los envíos de petróleo a la isla. Rubio se encuentra en el país insular San Cristóbal y Nieves en una cumbre de la Comunidad del Caribe (Caricom) para tratar la situación de Cuba y Venezuela.
Además, confirmó que el incidente no involucra personal ni es una operación del gobierno norteamericano. Además, expresó Cuba es responsable del “sufrimiento” causado por crisis energética.
Una “lancha rápida infractora” fue detectada dentro de las aguas territoriales cubanas, informó este miércoles el Ministerio del Interior de Cuba (Minint). Según el comunicado oficial, la embarcación, matriculada en el estado de Florida, se encontraba a una milla náutica de un canal de Cayo Falcones, en la provincia de Villa Clara, en el centro de la isla y a 200 kilómetros al este de la Habana.
El buque de las Tropas Guardafronteras, con cinco efectivos a bordo, se aproximó y exigió la identificación de la lancha. Fue en ese momento que la embarcación habría abierto fuego contra los efectivos cubanos, lo que derivó en un intercambio armado.
Cuatro personas que viajaban en la lancha murieron, de las que se desconoce su nacionalidad por el momento. En tanto, siete personas resultaron heridas. Una de ellas es el comandante del buque cubano en el que viajaban los cinco guardafronteras.
Los atacantes heridos fueron evacuados y recibieron atención médica, informaron desde Cuba. Por el momento se desconocen sus identidades, aunque se sabe que la embarcación estaba registrada en Florida con el número FL7726SH.
Las autoridades cubanas informaron que prosiguen las investigaciones para el total esclarecimiento de los hechos. En tanto, el fiscal general de Florida, James Uthmeier, informó que ya instruyó a su fiscalía para que colabore con las autoridades federales, estatales y policiales para iniciar una investigación. “No se puede confiar en el gobierno cubano, y haremos todo lo posible para que estos comunistas rindan cuentas”, apuntó en un posteo de X.
Durante su viaje diplomático, Rubio sostuvo que “a medida que recopilen más información”, Estados Unidos “estará preparado para responder en consecuencia”. Afirmó que Cuba “debe cambiar fundamentalmente”.
El congresista republicano Carlos Giménez, cuyo distrito incluye el extremo sur de Florida, pidió una investigación federal, afirmando que el incidente suscitaba serias preocupaciones sobre el uso de fuerza letal contra una embarcación con registro estadounidense.
“Ante los actuales desafíos, Cuba ratifica su voluntad de proteger las aguas territoriales, teniendo como base que la defensa nacional es un pilar fundamental para el Estado cubano a favor de la protección de su soberanía y la estabilidad en la región”, dijo el ministerio cubano en un comunicado.
El presidente Donald Trump aplica una política de máxima presión sobre La Habana, invocando a la “amenaza excepcional” que supondría el país insular para la seguridad nacional estadounidense. Bajo esos argumentos es que justificó el bloqueo que se ejerce sobre el país.
El recrudecimiento de las relaciones ocurre también cuando Cuba perdió a Nicolás Maduro, un aliado clave para el país, en manos de Estados Unidos. Más tarde, Caracas suspendió, bajo presión de Washington, los envíos de petróleo hacia la isla.
Este miércoles el jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, viajó a una cumbre de la Comunidad del Caribe (Caricom) en la nación insular de San Cristóbal y Nieves para abordar la situación en Cuba y Venezuela. Allí defendió la operación militar del gobierno de Trump para capturar a Maduro.
En paralelo, el Departamento del Tesoro norteamericano suavizó la prohibición impuesta a la entrega de petróleo venezolano a Cuba e indicó que iba a permitir “transacciones que apoyen al pueblo cubano”, incluido el petróleo para “uso comercial y humanitario”.
Cerca de las 17 de este miércoles, el Ministerio del Interior de Cuba compartió una publicación: “En horas de la mañana de este 25 de febrero de 2026, se detectó una lancha rápida infractora dentro de las aguas territoriales cubanas con matrícula de la Florida, Estados Unidos, con folio FL7726SH, que se aproximó a una 1 milla náutica al noreste del canalizo El Pino, en Cayo Falcones, municipio Corralillo, provincia Villa Clara.
Al aproximarse una unidad de superficie de las Tropas Guardafronteras del Ministerio del Interior, con cinco combatientes, para su identificación, desde la lancha infractora se abrió fuego contra los efectivos cubanos que provocaron que el comandante de la embarcación cubana, resultara lesionado.
Como consecuencia del enfrentamiento, hasta el cierre de esta información, por la parte foránea, cuatro agresores resultaron abatidos y seis lesionados, quienes fueron evacuados y recibieron asistencia médica.
Ante los actuales desafíos, Cuba ratifica su voluntad de proteger las aguas territoriales, teniendo como base que la defensa nacional es un pilar fundamental para el Estado cubano a favor de la protección de su soberanía y la estabilidad en la región.
Prosiguen las investigaciones por las autoridades competentes para el total esclarecimiento de los hechos.“
Con información de Reuters, AP y AFP

