La ONU calificó la trata de esclavos como el crimen de lesa humanidad más grave. La resolución fue aprobada por amplia mayoría, pero Argentina votó en contra junto a Estados Unidos e Israel.

La Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas aprobó una resolución histórica que califica la trata transatlántica de esclavos y la esclavitud racializada de africanos como el crimen de lesa humanidad más grave de la historia. La iniciativa fue respaldada por una amplia mayoría, pero Argentina votó en contra junto con Estados Unidos e Israel.
El texto fue aprobado con 123 votos afirmativos, tres negativos y 52 abstenciones, en una sesión que coincidió con el 25º aniversario de la Declaración y Programa de Acción de Durban contra el racismo.
La propuesta fue impulsada por una coalición de países africanos, caribeños y latinoamericanos, que buscó reconocer el impacto histórico y actual de la esclavitud y sus consecuencias en millones de personas.

Un sistema que duró cuatro siglos
La resolución sostiene que la trata de africanos esclavizados constituyó un sistema de explotación sin precedentes, que se extendió durante más de cuatro siglos y convirtió a los seres humanos en propiedad hereditaria.
El documento afirma que se trató del primer régimen mundial que codificó legalmente a las personas como bienes, estableciendo jerarquías raciales y estructuras económicas que, según el texto, aún influyen en la sociedad actual.
También se mencionan normas históricas que legitimaron la esclavitud, como disposiciones legales europeas y coloniales que permitieron considerar a los africanos esclavizados como propiedad transferible y perpetua.
Reparación y responsabilidad de los Estados
Uno de los puntos centrales del documento es que los delitos vinculados a la esclavitud no prescriben y que los Estados tienen la obligación de reparar los daños causados.
En ese sentido, la resolución insta a promover medidas de justicia reparadora, que incluyen disculpas oficiales, indemnizaciones, restitución de bienes culturales y políticas para combatir el racismo estructural.
Además, se pidió reforzar los programas educativos, la investigación histórica y la preservación de la memoria sobre la esclavitud y sus consecuencias.
El voto en contra de Argentina
El dato político más destacado de la votación fue que Argentina se ubicó entre los únicos tres países que rechazaron la resolución, junto con Estados Unidos e Israel.
La postura llamó la atención por tratarse de una iniciativa respaldada por la mayoría de los países miembros y considerada por sus impulsores como un paso clave para reconocer uno de los sistemas de explotación más graves de la historia.
La resolución se aprobó en el marco del Segundo Decenio Internacional de los Afrodescendientes (2025-2034), período en el que la ONU promueve acciones para combatir el racismo y reparar las consecuencias históricas de la esclavitud.

